Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
OPINIÓN 12 DE MAYO DEL 2015 El autor es administrador de empresas y parte del equipo de "Milagros desde la Z". Julio Cordero Guatemala nos acaba de dar una gran lección. La contundencia de las movilizaciones ciudadanas, pacíficas pero enérgicas, lograron la renuncia de la vicepresidenta Roxana Baldetti, cuyo anillo de servidores estaba siendo investigado por presuntos actos delictivos. En Guatemala no aparecieron funcionarios que se atrevieran a archivar los expedientes, ni organismos estatales establecidos para luchar contra la corrupción pública que se hicieran de la vista gorda. Allá fue la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, que es una organización creada por mandato constitucional junto a las Naciones Unidas, refrendada por la Corte Constitucional y luego ratificada por el Congreso Nacional, que desarticuló “una estructura criminal dedicada al fraude fiscal y aduanero y por la que ya fueron arrestadas 27 personas y otras dos son buscadas por la justicia”. La premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchu dijo que la renuncia de la vicepresidenta era un “gran triunfo del pueblo” y agradeció a la sociedad civil, y a las más importantes organizaciones empresariales, el interés en lograr una victoria contra la impunidad que de seguro servirá como muro de contención para otros funcionarios corruptos. De ahí lo sugestivo de la experiencia guatemalteca. Fueron los empresarios, los partidos de oposición y la sociedad civil, los que hicieron posible este “gran triunfo del pueblo”. En República Dominicana se sigue haciendo lo que siempre se ha hecho. Mientras Leonel Fernández justificaba la corrupción bajo el alegato de que era un mal internacional, común a todos los países; Danilo Medina prefiere hacer como Balaguer y permanecer “ciego, sordo y mudo”. Aquí sabemos que se conformaron unas altas cortes para garantizar la impunidad de unos cuantos, y sabemos que son esas cortes la principal retranca para que tengamos victorias como las de Guatemala. El presidente de la República conoce de la enfermedad y de la medicina, pero sabemos que sus compromisos no lo dejan actuar. La corrupción afecta todo y a todos, y de verdad que como dijo Viriato, "BASTA YA", de tanta impunidad, "le agrego Yo". Para vencer la corrupción hace falta, en primer lugar, la fuerza y decisión política del presidente de la República, y en segundo lugar la de los dirigentes empresariales y políticos de oposición. http://z101digital.com/app/article.aspx?id=157142