Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
Porno duro en la Cámara de Diputados
http://www.7dias.com.do/editorial/2015/06/02/i189783_porno-duro-camara-diputados.html
MARGARITA CORDEROLA OPINIÓN DE LA DIRECTORA ARTÍCULO Visionar la transmisión de la sesión de este martes de la Cámara de Diputados fue asistir a un espectáculo lastimero. No por lo discutido, que ofrecía la oportunidad de confrontar ideas, sino por la impudicia con la que los principales voceros de las bancadas airearon trapos sucios para defender las posiciones propias o impugnar las ajenas. Si lo dicho en esa sesión necesitara compendio, bastará la intervención del diputado perredeísta Víctor Gómez Casanova para quien, en esencia, la coherencia de los políticos reside en su incoherencia histórica. Son rabiosamente fieles al cambio frecuente de posición y de chaqueta, que depende del interés particular y hasta del clima, agrego yo. Conocidos mutuos de antaño, transeúntes algunos por varios de los partidos que componen la Cámara, podían mencionar con nombre y apellido los chivos expiatorios de sus particulares contradicciones y abandonos. Regodearse en enrostrar al autoproclamado principista la turbia historia que lo precede y lo descalifica. Imputar al actual reeleccionista una maléfica vocación asesina de las conquistas democráticas. Puede ser difícil de tragar y digerir, pero es de ley reconocer que los reformistas (incluido el transmigrado al perredeísmo Victor Gómez Casanova) se sirvieron con su dama No fue grato ver aquello. Y mucho menos reconocer veraces, como dato factual –aun si lo citado ameritase el análisis de su complejo contexto—, varios hechos políticos pasados esgrimidos para deslegitimar, sobre todo, a los opuestos a la reforma pro reeleccionista. Puede ser difícil de tragar y digerir, pero es de ley reconocer que los reformistas (incluido el transmigrado al perredeísmo Victor Gómez Casanova) se sirvieron con su dama en este espectáculo de porno duro político. Desde recordar que Leonel Fernández publicó en 1990 el libro Raíces de un poder usurpado, ardorosa denuncia del fraude electoral contra el PLD y su candidato Juan Bosch, para apenas seis años después ser deudor de Joaquín Balaguer, el estimagtizado, en el Frente Patriótico, plataforma de su primera presidencia; hasta la turbulenta reforma constitucional de 2002 para intentar la permanencia en el poder de Hipólito Mejía que impusiera el Partido Revolucionario Dominicano contra viento y marea en momentos en que era presidente de la Asamblea Nacional Revisora Andrés Bautista, actual presidente del PRM, opuesto hoy al propósito de modificación. Hubo otros, como el que acusó a quien en 2002 recogía la “herencia” antirreleccionista del PRD y al traído y llevado José Francisco Peña Gómez, de desentenderse en el Día D de la batalla contra el proyecto del PPH para irse a cuidar de sus ovejos; o el cinismo, otra vez de matriz reformista, de quien se regocijó de ver a los antiguos y furibundos antirreleccionistas reivindicar la reelección como conquista política de las mayorías. Igualados todos en la culpabilidad, tenemos ya la democracia, como previera el juez protagonista de La caída. Salvo la intervención de Guadalupe Valdez postulando una modificación que enmiende los entuertos y carencias dejados por el 2009, que reivindique la inclusión de las minorías y amplíe el espacio de la democracia, los discursos pronunciados este martes por casi la totalidad de los diputados intervinientes obligan a preguntarse sobre el futuro del país. Y, repetimos, no es exclusivamente cuestión de si procede o no reformar la Constitución para allanar el camino al presidente Danilo Medina, de si hacerlo subvierte o no la democracia y debilita (un eufemismo) la institucionalidad. De lo que se trata es de la calidad política de oponentes y defensores de la reforma. En ambos bandos, el país merece algo mejor. http://www.7dias.com.do/editorial/2015/06/02/i189783_porno-duro-camara-diputados.html#.VXBlvdJ_NHw