Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
El cepillado y la alimentación fortalecen el esmalte dental La salud bucal de la mujer requiere cuidados © iStockCepillarse los dientes, pasarse hilo dental, usar antiséptico bucal… Todo eso es importante, pero puede no ser suficiente. Durante la higiene oral, no hay que olvidarse de la lengua. La falta de cuidados de la lengua puede provocar la aparición de saburra lingual, esa capa blanquecina o amarillenta sobre la lengua. En ella se alojan células descamadas, restos de alimento y bacterias que pueden atacar dientes y encías, además de provocar mal aliento. “A pesar de que es una tarea simple, la mayoría de las personas no realiza una limpieza adecuada de la lengua”, dice Henrique Bacci, especialista en ortodoncia lingual. Bacci destaca que existen muchas opciones para que la lengua quede limpia y saludable. La primera y más simple es el cepillado. Después de la limpieza de dientes y encías, el odontólogo recomienda pasar el cepillo también por toda la extensión de la lengua. “Ni hace falta usar pasta dental, con las cerdas limpias ya es suficiente para remover la saburra lingual”. Igualmente, el que así lo desee puede usar crema dental, ya que no es perjudicial y puede dejar un rico gusto; lo importante es no olvidarse de enjuagarse. Lo ideal es concluir la limpieza con un antiséptico bucal. Sin embargo, Bacci es enfático: “La higiene química (con enjuagues), a diferencia de lo que muchos piensan, no sustituye la remoción mecánica de los residuos (con cepillo de dientes o raspadores)”. Para aquellos que buscan mayores cuidados existen raspadores linguales, que suelen ser de plástico flexible y deben usarse luego del cepillado de la lengua para lograr la remoción total de los residuos. Hay diferentes modelos y diseños. Los más comunes son los que tienen formato de “U” o argollas. También hay cepillos que traen un limpiador en el lado opuesto a las cerdas, pero esta opción no es tan eficaz. Bacci comenta que algunas personas pueden sentir náuseas al limpiar la región más profunda de la lengua. Sin embargo, sentirse asqueado no puede ser un obstáculo para la higiene adecuada. La variedad de modelos de cepillos y de raspadores permite que cada persona elija el que le resulte más cómodo.