
Julio Gutiérrez
El Brexit ha convertido a Inglaterra en el “paciente inglés” actual. Antes de cumplirse el plazo para que las relaciones entre la Comunidad Europea y el Reino Unido queden desvinculadas definitivamente, el Parlamento Europeo, que será el organismo responsable de firmar todos los acuerdos, insiste en que no podrá quedar obligaciones pendientes con su ex socio, tanto en el orden económico como político. En este último aspecto, se ha agregado un problema de tipo territorial, que es la posesión británica en el Peñón de Gibraltar. Para España esta situación, abre una herida cerrada en falso, pues siempre los ibéricos han manifestado su derecho a gobernar esa porción de terreno. Es muy probable que esta situación genere una crisis no contemplada cuando los británicos votaron por el Brexit.
En Korea del Norte se mantiene la actitud provocadora del líder de esa nación hacia los Estados Unidos de Norteamerica. Desde luego, que esas bravuconerías no se produjeran si no contaran con el tutelaje de su vecino, ya que cuando hay una reacción estadounidense, el gobierno chino aparece “apaciguando” a su pupilo. No hay que dudar, que los aprestos bélicos del gobierno de la península de Korea se esparce por todo el continente asiático.
La situación en Siria se presenta más complicada de lo que aparenta, pues la reacción de los Estados Unidos ante la utilización de armas químicas por parte de las fuerzas regulares de ese país, provocando alrededor de 100 personas muertas, la mayoría civiles, le ha dado la oportunidad el presidente estadounidense para “estrenarse” en el juego de la guerra, ordenando ataques aéreos a una base del régimen sirio. Con la participación de las fuerzas norteamericanas habría que analizar, cuál sería el nivel de acercamiento del mandatario americano con su homólogo ruso, a partir de una expansión militar; pues, es bien sabido que Rusia viene apoyando logísticamente al gobierno sirio.
En el continente americano, la crisis se mueve de un litoral a otro. En Norteamerica, el presidente número 45 ha tenido que bajar la guardia con respecto a su vecino del sur, el Estado Mexicano, para atender los problemas internos de su gobierno, generados por su manera controversial de dirigir esa Nación.
Las bellaquerías de la empresa brasileña Odebrecht han salpicado a varios países de Centro y Suramérica, originando la judicialización de políticos involucrados en recibir sobornos y aportes para sus campañas electorales, en especial a ex presidentes y presidentes activos.
En el ámbito político, los latinoamericanos están viviendo momentos impactantes, como son los casos de Colombia, donde el proceso de paz enfrenta escollos para su materialización. En Venezuela, el legado del chavismo no ha tenido su mejor receptor. En Brasil, se está dando el fenómeno de que los acusadores ahora son acusados y el asunto de la operación “Lava Jato”, aparenta involucrar a más de un centenar de personas. El acoso a la ex presidenta de la Argentina, parece eliminar a las tres “amazonas” del Cono Sur, ya salió la del Brasil y la mandataria chilena no se escapa de los intentos de operaciones non sancta de su entorno familiar.
En nuestro país estamos acostumbrados a que los acontecimientos experimentados en el mundo nos afectan o no, dependiendo de la localización geográfica donde se manifiesten. Esa creencia ha ido desapareciendo por el avance de la tecnología de la información y las comunicaciones (TIC’s). En los asuntos económicos, no basta con decir que estamos “blindados”. En las relaciones internacionales con los demás países, las aplicaciones que se ofrecen en las Redes Sociales, permiten a la mayoría de los dominicanos recibir información de primera línea. Cuando salió a luz el Fax, creíamos que era lo último en tecnología, ya no es así, con los correos y los videos llamadas acompañados de los archivos documentales, conocemos la noticia al momento de producirse. Estamos dentro de la globalización y por ende participamos en las crisis que se generan en las relaciones de los pueblos y los gobiernos. Prácticamente, hay poco resquicio para ocultar nada, gracias a los hackers (buenos o malos). Las vinculaciones de políticos y empresarios en el escándalo de los sobornos y los posibles aportes distribuidos en la última campaña electoral, ameritan una explicación de las autoridades dominicanas. El que tenga algo que aclarar que hable ahora, para evitar una crisis permanente.
Por Julio Gutierrez