El juego de ajedrez político entre el Gobierno y los sindicatos tras la reforma laboral ha comenzado. El Ejecutivo es consciente de que se juega buena parte de su imagen en esta reforma, que está siendo muy criticada por su dureza. Hasta que se presenten los Presupuestos, que serán durísimos, este es el campo de batalla. Y el Gobierno, con una cierta cautela que caracteriza a su vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, empezó ayer a jugar muy en serio para desacreditar a los sindicatos y tratar de evitar que la protesta del domingo sea un éxito.
La estrategia fundamental del Ejecutivo pasa por argumentar que los sindicatos protestan porque pierden poder para negociar con los empresarios —un planteamiento que ya defendió el miércoles Mariano Rajoy— y que las centrales no representan los intereses de los cinco millones de parados, sino solo de los empleados.
Dicho en otras palabras: Sí ahora mismo los acampados del 15 M volvieran a Sol el PP diría que lo que quieren es poder y no mejorar la paupérrima situación actual.
Digamos que el PP se piensa que con su nueva reforma que "supuestamente" ayudará a que los empresarios creen empleo a base de contratos (llamados anteriormente basura), pero lo que no sabe es que todas esas ayudas a los empresarios como la cotización de solo 33 días al año, el que si faltas 9 días al trabajo aunque sean justificadas te pueden despedir o el que tu jefe te pueda abaratar el sueldo si el piensa que las ganancias no van a ser las previstas (aunque el negocio vaya bien él si quiere puede decir eso y bajarte el sueldo) (mírese aquí
http://todolaboral.lexnova.es/)
Estos lideres que tenemos claramente, como los anteriores, son marionetas. Marionetas en la que sus ventrílocuos se encuentran en países más apoderados (Merkozy) y luego estos son meros interpretes de las bancas poderosas. Entonces claramente la banca lo que quiere es que el dinero empiece a fluir y, ¿cómo va a fluir si el que tiene el dinero somos las familias?
Voy a acabar esta entrada con un consejo
Embarazadas: Haced como Soraya Saenz de Santamaría; Aunque hayáis acabado de dar a luz, incorporaros al trabajo rápidamente.