Mu-Ra
Segunda advertencia al PRD
Recuerdo, para no olvidar el año del 2009, cuando desafortunadamente para la vida institucional y la unidad interna de nuestro partido, Miguel Vargas Maldonado y su grupo, cometieron el craso error de aspirar a la presidencia del PRD, no obstante tener aspiraciones futuras a la presidencia de la república, entonces lancé mi primera advertencia al PRD.
Para esa época, como forma de prevenir y evitar una crisis de imprevisible consecuencias a lo interno del PRD, escribí un artículo titulado “Advertencia al PRD”, el cual fue publicado en un brochure de una hoja 8 y medio por 11 doblado en 2 e impreso a 4 caras.
Como prueba irrefutable de mis preocupaciones y previsiones visionarias de ayer y de lo que pasaría en el PRD, al postular a jefe de grupos, que posteriormente tuvieron aspiraciones a la presidencia y vista la realidad de la macro crisis que nos afecta, hoy transcribo textualmente el contenido de dicho artículo.
En la portada y en letra de tamaño gigante se lee la palabra ‘’Advertencia al PRD” y agrega ¿Por qué transitar por un camino lleno de peligro, si podemos hacerlo todos juntos por la misma ruta, bien unidos? Emulemos al líder, José Francisco Peña Gómez, quien proclamó que “el PRD unido jamás será vencido”.
El título reza: Una reflexión para evitar la división de nuestro partido.
Transcripción del texto de dicho artículo. citamos: “Al no poder negar que la existencia y cohabitación de varios grupos en el seno del PRD son una realidad irrebatible y que estos grupos representan diversos intereses particulares y personales, es obvio que consideremos éstas como poderosas razones que nos impone a los perredeistas a actuar en el marco de la prudencia, madurez e inteligencia, eligiendo en la Convención venidera autoridades que sean imparciales, transparentes, confiable y capaces de utilizar la influencia de sus cargos y el manejo de los recursos económicos disponibles para servirle a todo el partido y al país, no a una parte.
Es de aquí que como medida inteligente y preventiva y con el objetivo de evitar contradicciones conflictivas y divisionistas que pudieran poner en peligro la unidad de la familia perredeísta, los delegados que participamos en calidad de legisladores en la XXI Convención Nacional Estatutaria, celebrada el 28 de noviembre del 2004, con facultad y calidad jurídica, para modificar los estatutos del PRD, sometimos y aprobamos, por unanimidad, el debatido artículo 185.
Los Estatutos, que para los miembros del PRD equivalen a lo que es la Constitución de la república, para todos los ciudadanos, en dicho artículo le prohíbe a la máxima autoridades del partido, Presidente(a), Secretario(a) General, Secretario Nacional de Organización y de Asuntos Electorales aspirar a cargo de elección popular, incluyendo la candidatura presidencial.
Todo esto para impedir que esas máximas autoridades, se constituyan en juez y parte actuando con iniquidad, de forma parcializada a favor de sus intereses personales o grupales y en perjuicio de los derechos de los demás, lo que crearía un estado de profundas contradicciones, conflictos y crisis de imprevisible consecuencias que posiblemente todos tendríamos que lamentar.
Imaginémonos siquiera una competencia entre dos o más participantes, donde uno de los competidores en la misma sea al mismo tiempo juez y parte ¿Quién validaría los resultados? y ¿Quién confiaría en los mismos?
Es dentro de este contexto que consideramos, como una equivocada y controversial decisión, postular a la presidencia del PRD a jefes de grupos que posteriormente tengan aspiraciones presidenciales, esto equivaldría y es comparable, aunque en tiempo y espacio diferente, a tres grandes acontecimientos que dividieron a la familia perredeísta, causas y efectos de grandes conflictos y divisiones, que nos mantienen hoy fuera del poder.
Esos tres acontecimientos que laceraron nuestra unidad interna y que nos mantienen divididos y fuera del poder fueron:
1.-La contradicciones entre Jacobo Majluta, Salvador Jorge Blanco, y Peña Gómez, (Recordemos El Concordazo 1985) que decretó la derrota electoral del año 1986 y que produjo LA DIVISION del año 1990, sepultando las posibilidades del PRD conquistar el poder.
2.-Las contradicciones que hicieron abortar el resultado de la Convención en el año 1998 para la nominación a la Sindicatura del Distrito Nacional, entre Miguel Vargas Maldonado, Eligio Jáquez, y Julio Maríñez, que para impedir la división del partido obligó al doctor José Francisco Peña Gómez, en el ocaso de su vida, a postularse para esa candidatura.
3.-La reforma CONSTITUCIONAL, en el año 2002 que reedito la reelección presidencial con el objetivo de postular al Presidente Mejía, dividiendo a la familia perredeísta y decretando la salida del presidente del Partido, Hatuey Decamps Jiménez, acompañado de un importante grupo de dirigentes.
Reflexionando sobre los conceptos expuestos aquí, es de considerar como una estrategia mal elaborada, por perredeistas de nuevo cuño, por asesores internacionales que no conocen la cultura del PRD, o por compañeros que no les importa nuestra unidad partidaria, y que sus miopías no les permiten ver más allá de la curva, las consecuencias fatales que se derivaran de esta propuesta perturbadora e infeliz de postular a la presidencia del partido a jefes de grupos que posteriormente tengan aspiraciones a la presidencia de la república.
Inclusive esa postulación, en caso de que el postulado obtenga la presidencia del partido, en vez de beneficiarlo, podría perjudicarlo, en razón de que esto constituiría un obstáculo para las aspiraciones futuras del mismo, ya que tendría que enfrentar contradicciones e intereses que afectarían y perjudicarían considerablemente su imagen.
Vista nuestra experiencia negativa, que demuestran que nosotros los perredeistas somos expertos en conflictos y que no debemos cometer los mismos errores del pasado, lo más sensato, inteligente y positivo para la unidad de la gran familia perredeísta, será una reflexión que nos permita enrumbarnos por el camino de la luz.
Para tales fines emulemos las sabias consignas de nuestro máximo líder, José Francisco Peña Gómez, que proclamó que todo reino dividido fácilmente será vencido, pero que “el PRD unido jamás será vencido” y para prevenir el peligro de la división, debemos elegir autoridades revestidas de la imparcialidad, transparencia y honestidad requerida, que estén en calidad moral de evitar conflictos, gobernando para todo el partido y el país, no para una parte.
Hoy a más de 4 años, de mis advertencias previsoras hecha en el 2009, de que el ejercicio de la presidencia del partido, bajo la dirección de alguien que posteriormente tuviera aspiraciones a la presidencia de la república, era una estrategia mal elaborada y que esto constituía un peligro fatal para la unidad de la familia perredeísta y vista la dimensión de la macro crisis que nos afecta, muy a pesar de los pesares lanzo mi “Segunda Advertencia al PRD”, para lo cual utilizaré dos refranes y una anécdota.
Los refranes, fraseologías y anécdotas son vivencias y manifestaciones que surgen del acervo cultural lingüístico de los pueblos, especialmente de los sectores populares, a través de las cuales se expresan y emiten juicios sentenciosos de experiencias del pasado, realidades del presente e inclusive previniendo el futuro.
Es dentro de este contexto, que para analizar la macro crisis que afecta al PRD, utilizaremos dos refranes o fraseologías y una anécdota, las cuales deben servirnos de marco de referencia, para no seguir tropezando con la misma piedra y repitiendo los mismos errores del pasado.
El primer refrán o frase es, que todo el que cuquea y molesta a las avispas, máxime si son caballonas, corre el riesgo de ser agredido y picado por ellas, y agrego yo, tener que soportar el inmenso dolor, al éstas clavar en el cuerpo inerte de quien la molesta sus aguijones ponzoñosas.
Segundo: Todo el que juega con fuego corre el riesgo de ser quemado y, agrego yo, salir gravemente lesionado.
Las anécdotas narran el contenido de acontecimientos históricos sucedidos, con el objetivo de traerlo al presente:
Sobre este particular recordemos, para no olvidar lo que pasó en la reunión convocada unilateralmente por un sector del partido, en fecha 27 de enero de 2013, pero no celebrada por los incidentes sucedidos, en razón de que esta carecía de los procedimientos normativos y de legitimidad, para su convocatoria, los cuales están establecidos en nuestros estatutos partidarios.
El contenido de estos dos refranes o frases y de las anécdotas deben servirnos como una mala experiencia vivida, y de marco de referencia a quien o quienes se aventuren o se atrevan, grupo o persona, a convocar unilateralmente los organismos del partido o convención alguna dentro del PRD, sin cumplir una serie de requisitos que son indispensables para tales fines.
Queremos puntualizar y señalar que en los estatutos del partido están claramente establecidos y consagrados sin lugar a interpretaciones, cuales son los artículos de carácter orgánico e institucionales que tipifican, fundamentan y dan mandatos a los organismos partidarios, de cómo, cuándo y bajo que procedimiento y reglamento se deben convocar las Convenciones, sean estas de carácter ordinarias, para la elección de las autoridades del partido a nivel nacional, o en su defecto las extraordinarias para los cargos de elección popular.
Hoy como medida preventiva y para evitar la profundización de la crisis y enfrentamientos que todos tendríamos que lamentar, lanzo mi segunda advertencia.
Advertimos que quien o quienes se atrevan, sector grupo o persona alguna, a convocar de forma unilateral los organismos del partido llámese Comisión Política, Comité Ejecutivo Nacional o la Convención Nacional, sin previamente cumplir con los procedimientos, reglamentos y normas establecidas en los estatutos, estaría provocando sucesos de imprevisible consecuencia inclusive baño de sangre que todos tendríamos que lamentar.
Procedimientos, reglamentos y normas estatutarias que están establecidas y tipificadas en los siguientes articulados de los Estatutos. Art. 4, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 28, 172, 173 y 197.
Estos articulados definen el carácter institucional, democrático, y participativo de los perredeistas en cada proceso convencional. La inobservancia en el cumplimiento de estos requisitos, es profundizar la crisis y provocar situaciones embarazosas, así como conspirar contra la existencia misma de este instrumento de lucha que es el PRD, padre de la democracia y de las grandes transformaciones económicas, políticas y sociales.
Imaginaos si quiera, que pasará en nuestro partido, en cada provincia, municipio, sección, paraje, local y centros de votaciones, cuándo meritorios y prominentes miembros del Comité Ejecutivo Nacional, de la Comisiones Políticas, de los Comités Provinciales, Municipales, Zonales y miles y miles de perredeistas históricos, que se les niegue el derecho a elegir y ser elegidos, porque están excluidos del padrón de registro de militantes de su partido ¿Quién evitaría los conflictos?
Criticar por criticar, descalificar a los que lo hacen, por tanto nos inscribimos en el contexto de los que preocupados por la macro crisis que afecta al PRD formulan propuestas con el objetivo de buscar una solución satisfactoria a la misma, compañeros (as). Depongamos actitudes sectarias e irracionales que tantos daños nos han hecho, creemos un escenario de unidad, realizando un pacto de convivencia y unidad que nos permita celebrar una Convención respetuosa y democrática.
Por tanto elevamos algunas propuestas que consideramos indispensable para convocar unitariamente los Organismos del partido y la Convención Nacional valida e indispensable:
1.-Convocar los organismos del partido, Comisión Política y Comité Ejecutivo Nacional, partiendo del listado original depositado en la Junta Central Electoral con la firma del presidente y secretario general.
2.-Elegir una Comisión Nacional Organizadora de la Convención, de forma democrática unitaria, consensuada y equilibrada, con facultad y calidad moral para efectuar un proceso convencional, imparcial y transparente, que sus resultados sean reconocidos y respetado por todos.
3.-Consensuar para su legitimidad el Padrón del Registro de Militantes de los compañeros, con derecho a votar, elegir y ser elegidos.
4.-Elaborar un reglamento que establezca los procedimientos normativos de cómo, cuándo y dónde se desarrollará el proceso convencional, y bajo qué metodología.
Advertencia, cuidado con jugar con fuego, que se quema, el que cuquea las avispas caballonas le pueden picar y el que convoque los organismos del partido unilateralmente podría estar repitiendo, con mayores peligros, lo que pasó el 27 de enero del 2013.
11 de julio de 2013. Santo Domingo