SANTO DOMINGO.- Meses antes de las elecciones de mayo del 2012, el presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Miguel Vargas Maldonado, recibió un préstamo de 15 millones de dólares (585 millones de pesos) del estatal Banco de Reservas (Banreservas), utilizando como sombrilla la empresa General de Galerías Comerciales Mundo Mall, S.A.
La documentación es presentada por altos dirigentes perredeístas como prueba de los vínculos de Vargas Maldonado con la administración de Leonel Fernández, que habría implicado una traición al candidato presidencial de su partido, el exmandatario Hipólito Mejía.
Además, se critica que no obstante el alto riesgo, Banreservas le aplicó la tasa de interés del mercado “y nada más”, lo que es definido por los dirigentes perredeístas como “algo insólito que sólo se ve en un banco conducido por un político”.
Los denunciantes resaltan la prontitud con que fue conocida y aprobada la transacción por parte del Consejo de Directores del Banreservas, presidido en ese momento por Vicente Bongoa Albizu.
El desembolso fue aprobado el 13 de diciembre del 2011, a pesar de que la empresa utilizada para la transacción tenía clasificación “D” y las garantías ofertadas fueron rechazadas previamente por la Gerencia de Valuaciones del banco, “porque las mensuras no estaban actualizadas como requiere la normativa de la Superintendencia de Bancos, y las garantías no eran polivalentes”, lo que según los denunciantes no servían para varios propósitos, “por lo que no eran altamente líquidas como es el requerimiento”.
Denuncian que Banreservas también violó las normas prudenciales que disponen que los préstamos en dólares se conceden sólo a las empresas que generan divisas, que exportan bienes y/o servicios.
“Es peor todavía, los técnicos de Banreservas reportaron al Consejo de Directores que la empresa de Vargas Maldonado presentaba pérdidas en los primeros años, que la capacidad de pago era insuficiente, que influía para la clasificación de riesgo ‘D’. Que no había reportado ingresos durante los años 2009 y 2010, y que las proyecciones de ingresos netos para el período 2012-2018 se sustentaban en la venta de apartamentos para lo que no existían informaciones concretas de planos, permisos públicos, presupuestos, cronogramas, etc.”, dice una de las piezas explicativas de los denunciantes.
Sostiene que ante la clasificación “D” exhibida por la empresa, lo que correspondía es que el banco estatal hiciera reserva de de 60 de cada 100 dólares prestados, por lo que en la práctica el préstamo debió ser de 24 millones de dólares, porque se trataba de “difícil retorno”.
Además, se critica que no obstante el alto riesgo, Banreservas le aplicó la tasa de interés del mercado “y nada más”, lo que es definido por los dirigentes perredeístas como “algo insólito que sólo se ve en un banco conducido por un político”.
En el conjunto de evidencias contra Vargas Maldonado, también fue aportado el dato de que el superintendente de Bancos de entonces, Haivanjoe Ng Cortiñas, habría aprobado la operación “sin comentarios técnicos por escrito como demanda la Norma Prudencial”.
“Hay otras evidencias que delatan la operación como compensación a Miguel Vargas Maldonado por su trabajo antes, durante y después de las elecciones del 2012 a favor del PLD. El préstamo que le facilitó el Banco de Reservas es a 7 años, con un período de gracia de 24 meses para el pago de capital y durante el cual sólo se pagaría intereses trimestralmente, pero su riesgo cambiario correrá por cuenta de Banreservas. Porque como la tasa de cambio se fijó en RD$ 39 por cada dólar, el principal y los intereses podrán pagarse en pesos, al menos la aprobación del Consejo de Directores no dice lo contrario”, agrega.
Los bienes puestos en garantía son, conforme a la resolución del Consejo Directivo del banco, sendas porciones de terreno de 4,386.10 y 4,986.64 metros cuadrados, respectivamente, ubicadas en la avenida Máximo Gómez casi esquina John F. Kennedy. También, la parcela 46-B-1 Reformada, en la avenida San Martín 122, sector Miraflores, cedida en garantía por el propietario, José Armenteros & Co., C. por A. De igual modo, una porción de terreno de 20,773.16 metros cuadrados en la avenida San Martín, del sector Miraflores.
En conjunto, el banco comercial estatal asume un valor en garantía de 1,715 millones 438,850 pesos. Sin embargo, en la misma resolución del Consejo de Directores se establece que “la Gerencia de valuaciones dejó sin efecto dichas tasaciones, acorde a GV-2076-2011 del 9 de noviembre del 2011, debido a que el cliente debe realizar ante la Dirección General de Mensuras Catastrales territorialmente competente una actualización de las mensuras de las parcelas números 46-B-1 REFORMADA, 46B-2 REFORMADA y del inmueble identificado por la designación catastral número 400433589818.
Agrega que “inmediatamente se constituya la garantía hipotecaria, el cliente debe iniciar el proceso de actualización de las mensuras de los inmuebles descritos, que van a garantizar el presente financiamiento, conforme a lo recomendado por la Gerencia de Evaluaciones del Banco”.