Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
Ya se veía venir, y aunque durante la campaña electoral prometió –de boca- luchar contra la corrupción, su programa de gobierno dejaba claro que le estaba sacando el cuerpo al tema. En el punto 4.4 del programa, Danilo Medina y su equipo de campaña delinearon siete acápites que más bien hablan de la política judicial. En el acápite siete es que apenas se esboza, de forma aérea, su supuesta intención de luchar contra este mal social.
“Trabajar la construcción de una barrera social contra el narcotráfico, la corrupción, la inseguridad y otras formas de ilegalidad que irrespetan a las personas”, pero Danilo Medina nunca dijo cuándo ni cómo.
“Lo primero es que, por lo general, los gobiernos no cumplen con los programas de gobierno que presentan, eso es un formalismo muy simple, que lo hacen porque forma parte de las exigencias del propio sistema electoral, de la Ley Electoral”, explica a Hora Cero Julio César de la Rosa, de Alianza Dominicana Contra la Corrupción, Adocco.
Los ciudadanos y ciudadanas no estarían pendientes del programa de gobierno ni de su cumplimiento, habría que determinar qué fue primero, si la falta de cumplimiento de los programas de Gobierno o la apatía de la sociedad ante éstos.
Discurso de toma de posesión
“Estoy decidido a ponerle fin a la impunidad en nuestro país, mediante la lucha decidida contra la criminalidad y la corrupción. Respeto profundamente la autonomía del poder judicial. Y desde ese respeto, promoveré en todas las instancias la cultura de la legalidad y la transparencia”, dijo un enérgico Danilo Medina en su discurso de toma de posesión, el 16 de agosto de 2012.
Sin embargo, de lo prometido ese día ante la Asamblea Nacional e invitados nacionales e internacionales, sólo ha cumplido con la creación de la Dirección Nacional de Ética e Integridad Gubernamental -pero al frente colocó a Vincho Castillo, quien desdice mucho de la ética y la integridad para amplios sectores nacionales- y la implementación del Código de Pautas Éticas, el cual rápidamente fue violentando tanto por Vincho Castillo como por el ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, el primero al defender a capa y espada la instalación de un sistema de rayos X en los puertos dominicanos, contrato que beneficia a un sobrino suyo, y el segundo por brindar transporte aéreo para el traslado de oro a la Barrick Gold en un momento en que esa empresa tenía un conflicto de intereses con el Gobierno.
“Hemos visto que ha cumplido con el establecimiento de la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental, no ha cumplido con lo referente a las declaraciones juradas de bienes hechas por los funcionarios, al extremo de que en el Código de Pautas Éticas que firmó el presidente Danilo Medina junto a los funcionarios de su gobierno, pues se habían comprometido a presentar la declaración jurada de bienes en unos 30 días siguientes, sin embargo, esto no se cumplió de esta forma. No se presentaron las declaraciones juradas y las pocas que se presentaron nosotros hemos llegado a la conclusión de que muchas han sido subvaluadas y otras sobrevaluadas”, dice el coordinador de Adocco.
Discurso de los cien días
Como es tradición ya, cuando el gobierno de Danilo Medina cumplió cien días, ofreció un discurso en el cual ni por asomo mencionó la palabra corrupción, pero pidió a los dominicanos “no perdamos el tiempo en lanzar piedras hacia atrás”. Quedó sellada la suerte de perseguir los actos de corrupción de las pasadas administraciones del PLD, en especial lo referente a los expedientes contra Leonel Fernández y el ahora senador Félix Bautista.
Y es que hasta el propio Presidente por un pelito casi cae en gancho, cuando se prestó a reconocer títulos falsos en Bahía de las Águilas a cambio de que los supuestos dueños -agricultores de la reforma agraria que nunca han sembrado ni una tallota- le dieran al Estado el 55 por ciento del valor de los terrenos. Fue tan grande el rechazo, que rápidamente Medina recogió las intenciones y dejó que el caso siguiera su curso en los tribunales, donde la acción penal contra los acusados fue declarada extinguida por la Suprema Corte de Justicia.
Un gabinete blindado por el Comité Político
Danilo Medina ha tenido poca libertad para elegir su gabinete, al menos que realmente siempre haya sido parte de las administraciones de Leonel Fernández tras bambalinas. A excepción de los ministros de Presidencia, Administrativo, de Salud, Trabajo, Industria y Comercio, Agricultura y Juventud, los demás son viejos zorros de las administraciones Fernández, amparados por sus puestos en el Comité Político, órgano de máxima dirección del partido en el cual el Presidente no tiene la mayoría, sino su predecesor. Y dice el dicho popular que no es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar.
Supuestamente, éstos viejos zorros, y zorras también, han tenido que aprender a actuar con mesura en este nuevo gobierno peledeísta.
“Si bien es cierto que la lucha contra la corrupción requiere de voluntad política, al Presidente debemos reconocer que ha dado pasos tendentes a establecer una forma de gobierno diferente, primeramente con lo que son las leyes que tienen que ver con las compras y las contrataciones… naturalmente, el que los funcionarios cumplan con ese mandato pues es mucha la distancia”, sostiene De la Rosa.
Él ha tenido la intención de poner en marcha algunos mecanismos en lo referente a la prevención de la corrupción, no así a la persecución de la corrupción sobre todo la corrupción del gobierno pasado donde se conoce de casos que debieron ser procesados pero de ello se requería de la participación activa del Presidente de la República.