Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
Raúl Pérez Peña (Bacho)
“Se denomina cuadratura del círculo al problema matemático, irresoluble de geometría, consistente en hallar —con sólo regla y compás— un cuadrado que posea un área que sea igual a la de un círculo dado, solo se puede calcular por el método de repeticiones sucesivas.” (Wikipedia) El llamado Comité Político busca afanosamente lo que no se perdió, obstinado en retener la faja y la corona.
Como corren más que la pelota, no se conforman con su pulso y mano a mano con el PRD.
No terminan una provocación para emprender la siguiente.
Ahora quieren meter al pueblo en el escenario.
Posan de sesudos bajo la “percepción” de que sólo ellos saben “contextualizar”, convencidos de que al pueblo se le puede meter gato por liebre.
Al ignorar la iniciativa del pueblo y sus límites de tolerancia olvidan que “el Teorema de Pitágoras establece que en un triángulo rectángulo, el cuadrado de la hipotenusa (el lado de mayor longitud del triángulo rectángulo) es igual a la suma de los cuadrados de los catetos (los dos lados menores del triángulo, los que conforman el ángulo recto).(Wikipedia) Intentaré la traducción. Es un grave error obstinarse en lograr la cuadratura del círculo vía la geometría.
Quien se meta al círculo vicioso de la confusión, termina confundido.
En otras palabras, no abusen en tratar de confundir con alegadas tramas, conjuras y disturbios. Porque la gente “es mal pensada” y puede preguntar: “¿Quién tiró la bomba, quién la tiró?”.
Respecto al teorema de Pitágoras, el PLD y el PRD, deben saber de una vez y por todas que siempre serán “los dos lados menores del triángulo”, en comparación con el pueblo dominicano: el lado de mayor longitud del triángulo rectángulo.
No es sabio subestimar la vocación de razonamiento de los dominicanos.
¿A qué viene la longaniza de encuestas? Hay suspicacia ante tantas encuestadoras y “embustidoras” que meten embustes como embutidos.
¿Cuál es el afán de levantarle un monumento al término encuesta y de ignorar en extremo o sepultar en el subsuelo, lo que llaman “sondeo”? En ese panorama, parece que algunas mentes osadas apuestan a sus creencias de que pueden avasallar y poner al pueblo “de vuelta y media” para quedarse con el santo y la limosna: la faja y la corona.