Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
| El AUTOR es sociólogo y comunicador |
Si hoy estuviese en el grupo cercano al candidato Danilo Medina Sánchez, créanme que cometiera la osadía de sugerirle algunas cosas, unas, que me imagino ya conoce y otras, que quizás, por los afanes propios de la campaña y los piropos naturales de sus acólitos, seguidores y alcahuetes, como siempre sucede en estos procesos, no ha podido percatarse.
Comenzaría recordándole que la transportación constante del grupo cercano, de un lado a otro, en ánimo de demostrar una poderosa, estruendosa y avasallante corriente de seguidores, no es la radiografía real de una aprobación electoral nacional.
También le expresaría que su empeño en publicar hasta cinco encuestas juntas, más que proyectar la valoración correcta de los resultados de un instrumento de medición científico y la eficiencia de una de una maquinaria consultiva electoral, termina fortaleciendo la percepción de debilidad que envuelve su candidatura presidencial.
Expresado lo anterior, el licenciado Danilo Medina Sánchez no ha de olvidar la sabia sentencia popular que reza: “El que de algo se ufana, ese algo le falta…”
Nos atreveríamos también a manifestarle que el esplendor de su caravana vehicular, - y así debe saberlo- contrasta con la esencia misma de su discurso dirigido a reducir la pobreza, al tiempo que hace evocar compromisos con posibles manos inescrupulosas capaces de exigir cualquier tipo de acción en procura de saciar sus ansias de acumulación de riquezas.
Pregunta: Licenciado Medina Sánchez, está usted seguro de que esas manos no van en esas suntuosas caravanas..?
De igual manera, le preguntaríamos al candidato presidencial de origen sureño si, real y efectivamente, ha valorado cuánto significaría en términos de votos su mutismo ante las observaciones formuladas sobre las actuaciones y acumulación de fortunas que se dice concentra, en termino de legalidad dudosa, su compueblano, ingeniero Félix Bautista, personaje que, una vez llegará Medina Sánchez al solio presidencial, se entiende ocuparía un sitial privilegiado en el tren político-administrativo de su gobierno.
Tal observación podría tener mayor asidero si no olvidamos que fue el ingeniero y abogado Bautista y no otro, quien tuvo la responsabilidad de anunciar a viva voz la candidatura vicepresidencial de Margarita Cedeño de Fernández, además de que no han faltado quienes, con razón o sin ella, afirman que el senador sanjuanero supuestamente subvenciona parte de la campaña del candidato presidencial oficialista.
Licenciado Medina Sánchez; ignorar tema tan delicado como el del legislador, ingeniero Félix Bautista, puede considerarse como una especie de burla al país, y peor aun, como una posición de desdén hacia la corrupción que tanto afecta al pueblo dominicano.
Oportuno sería precisar que la referida realidad y otras a las que el licenciado Danilo Medina Sánchez tiende a tratar de refilón, en ocasiones proyectando una mofa no acorde con su personalidad, tampoco luce salvable y recompensada con votos, saturando los diversos medios de comunicación audiovisual con unos mensajes cursi que forman parte de una campaña publicitaria con matices avasallantes.
Finalmente, y aun reconociendo que quedarían otros tópicos de interés en el tintero, nos arriesgaríamos a preguntarle a Medina Sánchez, qué le hace pensar que un electorado, cansado con la administración actual, que ya en el año 2000, entre él y el ingeniero Hipólito Mejía, eligió el segundo, cambiará esta vez y escogerá el primero. ¿No será que llegó Papá..?
Y que conste, cuando hablamos de cansancio producido por la actual administración, entendemos sólo hay que tener en cuenta la situación del insoportable costo de la canasta familiar, la inseguridad ciudadana, las deficiencias del sistema educativo, las constantes denuncias de corrupción, el golpeo permanente de los precios de los carburantes y la factura abusiva de la electricidad, además de las ineficiencias en los servicios públicos, que en el lenguaje popular se traduce en una triste y lánguida interpretación de que “la guagua va en reversa”.
Por el momento termino y qué no se olvide, los referentes históricos sólo nos interesan partiendo del principio ético que subraya: “el mal ejemplo no es un ejemplo...”