Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
Por Tony Raful
Uno de los obstáculos insalvables de la candidatura continuista peledeista es su imposibilidad de ruptura con los designios del poder político. Pretende ser representante del gobierno pero a la vez pretende no serlo, quiere ser expresión y continuación de su gestión pero quiere corregir lo que está mal, quiere defender las acciones gubernamentales pero quiere a la vez enseñar los platos vacíos en los hogares dominicanos. Quiere ser alternancia pero no alcanza a ser alternativa. Víctima en el pasado, en las luchas internas del partido oficialista, de los abusos del poder, hasta llegar a explicar su derrota bajo el argumento de que lo había vencido el Estado, el candidato del PLD usa ahora el poder del Estado, que lo había derrotado, para intentar vencer la fuerza poderosa del pueblo en lucha por el cambio, representado por el candidato del Partido Revolucionario Dominicano. Las inconsecuencias, la ausencia de norte claro, las limitaciones, la estrechez de miras, convierte la candidatura peledeísta en una especie de caricatura política, sustentada por recursos materiales económicos excesivos, con una propaganda saturante y ofensiva a las normas y referentes éticos de una campaña electoral justa e igualitaria.
Mientras el país sufre las consecuencias del ejercicio del poder basado en políticas públicas perjudiciales y negativas al interés nacional; mientras un grupo se beneficia con creces de los privilegios y la corrupción; mientras el país alcanza los niveles más críticos en salud, en educación en seguridad ciudadana, en hambre, comparándonos con Bolivia, Guatemala, y Haití, según cifras de organismos internacionales calificados, el candidato oficialista carece de capacidad política para plasmar un programa de diferenciación con el poder, con la gestión actual cuyo fracaso social se revela por el ahondamiento de prácticas decadentes que en el pasado fueron blancos de las denuncias y críticas de líderes como Juan Bosch y José Francisco Peña Gómez, tales como el clientelismo, las dádivas y sinecuras, la afrenta de las reparticiones humillantes donde se golpea y se maltrata a los seres más desvalidos y humildes.
Grande, muy grande es la culpa política del partido de gobierno y de quienes pretenden garantizar la continuidad de un modelo que ha enriquecido a un grupo, que hace apenas algunos años carecían de fortunas y riquezas como las que hoy ostentan burlándose de la sociedad dominicana.
Insensibles y demagogos no vacilaron el domingo pasado en reprimir una manifestación de mujeres en Santiago, que con cacerolas vacías reclamaban el pan y el trabajo, la dignidad que le niega el gobierno y el candidato del gobierno.
Esperamos pacientes el informe policial y el castigo a los agentes y a quien dio la orden para reprimir mujeres indefensas.
La imagen de una niña de siete años llevada presa en una camioneta, entre fusiles, recorre el mundo denunciado el estado de intolerancia del gobierno dominicano.
El candidato oficialista ha sucumbido, ha capitulado ante el Estado y ha decidido encarnar su continuación política repudiada por la población, víctima ayer, verdugo hoy, está llamado a ser ampliamente derrotado no por el Estado, sino por el pueblo movilizado, consciente y decidido que apoya al candidato del PRD.
El grito de combate ¡LLEGÓ PAPÁ!, los llena de pánico y desconcierto.
No es una consigna más, es el clamor nacional de un pueblo desamparado y esquilmado, que ve en PAPÁ la fuerza afectiva, la necesidad humana de la protección, la búsqueda del orden, la salvación de la familia dominicana. PAPÁ es una traducción en política, de protección social, de pan, de igualdad. Adelante perredeístas, amigos y simpatizantes, nuestra será la victoria. Los peledeístas están derrotados en campos y ciudades. El cerco político se estrecha. ¡Viva Hipólito Mejía! ¡Viva el PRD!