Este pueblo ha mostrado extrema paciencia con sus gobernantes
La suspensión definitiva del acuerdo con el FMI ha tenido consecuencias desastrosas para el país y todo porque el gobierno quería tener las manos sueltas en la campaña electoral. Cerramos el 2011 con RD$61,000 millones de déficit y al mes de marzo ya alcanzaba los RD$30,344 millones, cuando estaba previsto para todo el año un déficit de RD$22,422 millones. Esa es una desgracia que todos los dominicanos pagarán muy caro, cuando faltando 40 días para las elecciones, ese déficit podría superar los RD$50,000 millones al mes de mayo.
Analizando cómo se ha gastado el presupuesto en estos tres meses y los orígenes del déficit, resulta tan claro como el agua de manantial que el gobierno se está pasando de la raya usando los impuestos que pagan los contribuyentes para financiar abiertamente la candidatura de Danilo Medina.
Pero nadie dice nada, comenzando por la propia JCE, donde su presidente está en todo para que el PLD gane las elecciones menos en ponerle control a estos desmanes del gobierno. Los empresarios ni se inmutan aun sabiendo las graves consecuencias de ese déficit y la sociedad civil apenas toca el tema esporádicamente ante el temor de cualquier represalia o respuesta denigrante del gobierno.
Por su parte, Temístocles Montás ha dejado ver el lado oscuro de su perversa concepción del poder y de esa personalidad beligerante y soberbia que lo caracteriza. Con declaraciones incendiarias e irresponsables que van desde hablar de la quiebra del Banco Central, que le puso los nervios de punta al Gobernador y demás miembros de la autoridad monetaria, hasta su reciente amenaza de que el poder del PLD en el Congreso haría ingobernable a la República Dominicana si Danilo Medina no gana, Montás no parece entender que está jugando con fuego.
¿Qué es lo que se cree este pichón de dictador? Amenazar al país con ese argumento es típico de la mentalidad autoritaria de los peledeístas y de su intento de establecer una dictadura de partido para gobernar hasta que se mueran. Y en respuesta a esa amenaza de Montás, quiero advertirle lo siguiente: lo único que conseguirán con ese intento continuista es un baño de sangre en este país que le salpicará en la cara a Montás y a toda su camarilla de corruptos.
El PRD tenía el control absoluto del Congreso entre el 2004-2006 y el PLD gobernó esos dos años sin ningún problema y consiguiendo la aprobación de sus presupuestos anuales, de un acuerdo con el FMI, de varios préstamos externos y hasta de una reforma fiscal.
Aquí la época de las dictaduras terminó hace décadas y este pueblo ha mostrado una extrema paciencia e ilimitada tolerancia con sus gobernantes, que no debe confundirse con derrotismo o la pérdida de su espíritu combativo. Cuando los dominicanos se rebelan contra los abusos del poder, no hay fuerza en la tierra que lo detenga, porque ese espíritu de lucha está ahí, latente, escondido, invisible, sobrellevado, pero listo siempre para entrar en acción.
El Presidente Fernández, que tiene entre sus planes seguir haciendo política y retornar a la lucha electoral en el 2016, debería callarle la boca a este pérfido personaje que está poniendo en riesgo la estabilidad política del país. Igualmente, dejar de hacer política en sus viajes oficiales e inauguraciones, porque ya es tiempo de acabar con esa práctica proselitista que denigra a la nación.
El país debe darse cuenta del peligro en que nos encontramos en este momento histórico que vivimos, donde está en juego una democracia, que con sus muchos defectos, ha costado la vida de miles de dominicanos. http://www.hoy.com.do/