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Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a

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HATUEY VS CESAR MEDINA

Respuesta de Hatuey a César Medina: "SE EQUIVOCA SEÑOR EMBAJADOR" Por: Hatuey De Camps El conocido periodista y mejor embajador dominicano en España, don César Medina, ha montado su trinchera en Madrid, y se ha apertrechado en el exclusivo sector de Velásquez (la zona de las boutiques y de la antigua aristocracia española), desde allí actúa como francotirador, lanzando todo tipo de cohetes. Algunos de ellos han hecho explosión donde no debían. Hablo de este modo porque en repetidas ocasiones mi amigo César, con su fuego sin misericordia, ha lesionado a quienes lo estimamos, lo defendemos y lo queremos. PeroÖese es César, y así es él, y así hay que quererlo, nunca rechazarlo y menos odiarlo. Como hombre de vasto continente, nuestro Embajador le hace honor a la figura histórica de quien lleva su nombre: el emperador romano Cayo Julio César. Y sus queridos progenitores, al declarar a este rozagante bebé por ante el oficial civil, y bautizarlo con el nombre de César, desde ya avizoraban (como si dispusieran de telescopio nuclear de última generación), la especie de hombre que habían traído al mundo: “El Tolete de Embajador” que hoy disfruta la Madre Patria, España, lujo no muy común y tesoro muy bien guardado, que los dominicanos en muy contadas ocasiones, nos damos el lujo de producir y exportar. Ya la tierra de Neruda, conoció a este “Querubí”; a este Ángel Celestial, que les envió de regalo Leonel Fernández Reyna y de ñapa los dominicanos. Al Gobierno y al pueblo de Chile, también le tocó el privilegio de comprobarlo. YÖ las anchas alamedas se abrieron de par en par, para darle paso a nuestro querido periodista y mejor Embajador, y el Cerro de Santa Lucía (tan culpable de noche e inocente de día), junto al sector de Providencia, que le dio albergue “al amigo cuando es forastero”, fueron testigos mudos de las andanzas de aquel hidalgo de testa calva y cara redonda, nacido en San Cristóbal, y que, cariacontecido, rememoraba sus deseos truncos, de servirle a su provincia “siempre y cuando todos los partidos de modo unificado lo postularan”, solo así aceptaría el sacrificio de ser senador (el Dr. Balaguer me comentó “ese señor está loco, oiga usted, que todos los partidos estén de acuerdo”, por supuesto, no recuerdo ni cómo defendía la quimera de mi amigo César). Pero César, en el desempeño de su embajada en Chile le hizo honor al poeta cuando expresó: “Pasarás por mi vida sin saber que pasaste”. Pero bueno, ese es nuestro querido amigo César, y no es posible pretender cambiarlo, así que, no nos queda más remedio que quererlo tal como es, porque de lo contrario se vuelve “sacaliñador” y ahí es donde el hombre es duro. Y, me refiero de ese modo, porque su excelencia, el señor Embajador dominicano en España, al obsequiarme el jamón serrano Pata Negra “el mejor del mundo”, me advirtió que le había dado seguimiento a la alimentación de ese cerdo, mandando a escoger las bellotas que se le echaban para garantizar la calidad del pernil serrano (Övaya usted a ver el compromiso que ha contraído con su excelencia el señor Embajador en España). Confieso pues, mi agradecimiento a César y con ello me adelanto a futuras acusaciones de mal agradecido. En un reciente artículo, el vernáculo Embajador produjo una sarta de inventos y fabulaciones que me obligan a corregirlo. Primero: fui vicepresidente de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos (COPPPAL), y miembro fundador, Junto a José Francisco Peña Gómez, Luis Donaldo Colosio y Gustavo Carvajal Moreno. Segundo: los días 15 al 17 se celebró en el Salvador la XXXI Conferencia de la COPPPAL, siendo anfitrión el Frente para la Liberación Farabundo Martí. En los tres días de reuniones, intervine en dos ocasiones, el primer día, para solicitar un reconocimiento a mi amigo Gustavo Carvajal Moreno, intervención que generó amplios y unánimes aplausos; y el segundo día volví sobre el tema del reconocimiento a Gustavo Carvajal y solicité ponernos de pie, aplaudiendo la labor desempeñada por su miembro fundador, por supuesto, cité a Peña Gómez por su esfuerzo en beneficio de la COPPPAL y la Internacional Socialista, aproveché la ocasión para hablar de la sentencia dictada por el Tribunal Constitucional, cuya fundación fui de los primeros en proponer desde el Congreso Nacional. Corregí a la delegada y senadora haitiana y le hice suavizar su propuesta, quitándole la palabra condena y planteando la no retroactividad de la ley tal y como han expresado las distintas constituciones dominicanas, incluyendo la actual Constitucional leonelista. La Senadora aceptó, y su amigo y compatriota del PRD, Rafael Santos, exsindicalista profesoral, partidario del grupo de Abinader, cambió y suavizó los términos de la propuesta. Al hacer uso de la palabra, señalé que el expresidente dominicano y presidente del PLD, Leonel Fernández, había expresado públicamente que si la sentencia del Tribunal no tenía efecto retroactivo él estaba de acuerdo. Señalé que el presidente dominicano Danilo Medina, ante toda la prensa nacional, había dicho que se había creado con la sentencia un problema humano que había que resolver. Dije que había estudiado en la escuela primaria con libros de texto antihaitianos, y que al llegar a la universidad fue que estudié y me di cuenta, que no todo lo haitiano era malo, había enfoques más apegados a la realidad histórica. Señalé la dominación haitiana en Santo Domingo, y lo violenta que fue esa lucha y los incendios que en su retirada produjeron los jefes haitianos. Expresé, que un compueblano mío, Juan Sánchez Ramírez freía a los haitianos en alquitrán. Y dije, que Trujillo “con el célebre chapeo o corte” había matado más de 16 mil haitianos, y que la ONU había condenado al gobierno dominicano al pago de millón y medio de dólares. Señalé que el abogado ante la ONU, había sido el Dr. Balaguer. Dije que el padre de José Francisco Peña Gómez era haitiano, y su madre dominicana y que por el color de la piel habían tenido que huir del país a raíz de esa tragedia, y entregar sus hijos para que los criaran dominicanos. Señalé que dos hermanos del profesor Juan Bosch habían nacido en Haití, y que el padre de Bosch, don José Bosch (Pepe Frijoles) comerciaba con Haití y vivía en Cabo Haitiano; y que Juan Bosch a raíz de la Expedición de Cayo Confites había convencido al general don Juan Rodríguez (Juancito) a que los barcos de la expedición tomaran el rumbo de Cabo Haitiano, y que Rolando Mas Ferrer, se opuso. Dije, que le había entregado al profesor Juan Bosch la copia del cheque de 25 mil dólares que el presidente de Haití le había entregado a él, y que el Profesor me dijo que con ese dinero el general Ramírez Alcántara había comprado tres aviones para la invasión. Leí, parte de la carta histórica de 1943, de Juan Bosch, dirigida a Rodríguez Demorizi, Marrero Aristy y Héctor Incháustegui y que en el Internet hace pública Cuba Debates. Señalé, que los delegados dominicanos presentes, rechazábamos la irretroactividad de la ley; aclaré que el presidente de la República Dominicana, Danilo Medina, entendía el problema humano creado, y así lo había expresado públicamente. Dije que el esfuerzo de José Francisco Peña Gómez para que el país se integrara en el Mercado Común del Caribe (Caricom), y que el estatus de miembro de pleno derecho que procuraba conseguir el actual Presidnete dominicano, era muy importante, y que rodaría por el suelo en caso de aplicarse la rectroactividad de la ley, en franca violación de múltiples tratados internacionales. Dije la importancia que tenía para el país y para los industriales y comerciantes dominicanos el mercado haitiano, y señalé la barbaridad que significaba la corrupción del gobierno haitiano, y manifesté la importancia de la paz entre nuestros dos pueblos. El respeto a nuestra soberanía, la importancia de regular la migración, sin persecuciones. Resalté el nombramiento por el Papa Francisco, de un nuevo representante del Vaticano en el país, y dije, que se trataba de un prestigioso diplomático de origen africano, que había prestado servicios en Haití por más de 4 años. Hablé de los 300 mil dominicanos que hay en Puerto Rico, y el millón y medio que viven en Estados Unidos, y que con sus remesas ayudan poderosamente a la economía dominicana, con más de 3 mil 500 millones de dólares. Aunque reconocía la migración salvadoreña en Estados Unidos, de dos millones y medio de inmigrantes, sus remesas superaban los 4 mil 500 millones de dólares. Mi intervención resultó ser una de las más aplaudidas, y por supuesto, no quedé con la cara larga.
Respuesta de Hatuey a César Medina: "SE EQUIVOCA SEÑOR EMBAJADOR" Por: Hatuey De Camps El conocido periodista y mejor embajador dominicano en España, don César Medina, ha montado su trinchera en Madrid, y se ha apertrechado en el exclusivo sector de Velásquez (la zona de las boutiques y de la antigua aristocracia española), desde allí actúa como francotirador, lanzando todo tipo de cohetes. Algunos de ellos han hecho explosión donde no debían. Hablo de este modo porque en repetidas ocasiones mi amigo César, con su fuego sin misericordia, ha lesionado a quienes lo estimamos, lo defendemos y lo queremos. PeroÖese es César, y así es él, y así hay que quererlo, nunca rechazarlo y menos odiarlo. Como hombre de vasto continente, nuestro Embajador le hace honor a la figura histórica de quien lleva su nombre: el emperador romano Cayo Julio César. Y sus queridos progenitores, al declarar a este rozagante bebé por ante el oficial civil, y bautizarlo con el nombre de César, desde ya avizoraban (como si dispusieran de telescopio nuclear de última generación), la especie de hombre que habían traído al mundo: “El Tolete de Embajador” que hoy disfruta la Madre Patria, España, lujo no muy común y tesoro muy bien guardado, que los dominicanos en muy contadas ocasiones, nos damos el lujo de producir y exportar. Ya la tierra de Neruda, conoció a este “Querubí”; a este Ángel Celestial, que les envió de regalo Leonel Fernández Reyna y de ñapa los dominicanos. Al Gobierno y al pueblo de Chile, también le tocó el privilegio de comprobarlo. YÖ las anchas alamedas se abrieron de par en par, para darle paso a nuestro querido periodista y mejor Embajador, y el Cerro de Santa Lucía (tan culpable de noche e inocente de día), junto al sector de Providencia, que le dio albergue “al amigo cuando es forastero”, fueron testigos mudos de las andanzas de aquel hidalgo de testa calva y cara redonda, nacido en San Cristóbal, y que, cariacontecido, rememoraba sus deseos truncos, de servirle a su provincia “siempre y cuando todos los partidos de modo unificado lo postularan”, solo así aceptaría el sacrificio de ser senador (el Dr. Balaguer me comentó “ese señor está loco, oiga usted, que todos los partidos estén de acuerdo”, por supuesto, no recuerdo ni cómo defendía la quimera de mi amigo César). Pero César, en el desempeño de su embajada en Chile le hizo honor al poeta cuando expresó: “Pasarás por mi vida sin saber que pasaste”. Pero bueno, ese es nuestro querido amigo César, y no es posible pretender cambiarlo, así que, no nos queda más remedio que quererlo tal como es, porque de lo contrario se vuelve “sacaliñador” y ahí es donde el hombre es duro. Y, me refiero de ese modo, porque su excelencia, el señor Embajador dominicano en España, al obsequiarme el jamón serrano Pata Negra “el mejor del mundo”, me advirtió que le había dado seguimiento a la alimentación de ese cerdo, mandando a escoger las bellotas que se le echaban para garantizar la calidad del pernil serrano (Övaya usted a ver el compromiso que ha contraído con su excelencia el señor Embajador en España). Confieso pues, mi agradecimiento a César y con ello me adelanto a futuras acusaciones de mal agradecido. En un reciente artículo, el vernáculo Embajador produjo una sarta de inventos y fabulaciones que me obligan a corregirlo. Primero: fui vicepresidente de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos (COPPPAL), y miembro fundador, Junto a José Francisco Peña Gómez, Luis Donaldo Colosio y Gustavo Carvajal Moreno. Segundo: los días 15 al 17 se celebró en el Salvador la XXXI Conferencia de la COPPPAL, siendo anfitrión el Frente para la Liberación Farabundo Martí. En los tres días de reuniones, intervine en dos ocasiones, el primer día, para solicitar un reconocimiento a mi amigo Gustavo Carvajal Moreno, intervención que generó amplios y unánimes aplausos; y el segundo día volví sobre el tema del reconocimiento a Gustavo Carvajal y solicité ponernos de pie, aplaudiendo la labor desempeñada por su miembro fundador, por supuesto, cité a Peña Gómez por su esfuerzo en beneficio de la COPPPAL y la Internacional Socialista, aproveché la ocasión para hablar de la sentencia dictada por el Tribunal Constitucional, cuya fundación fui de los primeros en proponer desde el Congreso Nacional. Corregí a la delegada y senadora haitiana y le hice suavizar su propuesta, quitándole la palabra condena y planteando la no retroactividad de la ley tal y como han expresado las distintas constituciones dominicanas, incluyendo la actual Constitucional leonelista. La Senadora aceptó, y su amigo y compatriota del PRD, Rafael Santos, exsindicalista profesoral, partidario del grupo de Abinader, cambió y suavizó los términos de la propuesta. Al hacer uso de la palabra, señalé que el expresidente dominicano y presidente del PLD, Leonel Fernández, había expresado públicamente que si la sentencia del Tribunal no tenía efecto retroactivo él estaba de acuerdo. Señalé que el presidente dominicano Danilo Medina, ante toda la prensa nacional, había dicho que se había creado con la sentencia un problema humano que había que resolver. Dije que había estudiado en la escuela primaria con libros de texto antihaitianos, y que al llegar a la universidad fue que estudié y me di cuenta, que no todo lo haitiano era malo, había enfoques más apegados a la realidad histórica. Señalé la dominación haitiana en Santo Domingo, y lo violenta que fue esa lucha y los incendios que en su retirada produjeron los jefes haitianos. Expresé, que un compueblano mío, Juan Sánchez Ramírez freía a los haitianos en alquitrán. Y dije, que Trujillo “con el célebre chapeo o corte” había matado más de 16 mil haitianos, y que la ONU había condenado al gobierno dominicano al pago de millón y medio de dólares. Señalé que el abogado ante la ONU, había sido el Dr. Balaguer. Dije que el padre de José Francisco Peña Gómez era haitiano, y su madre dominicana y que por el color de la piel habían tenido que huir del país a raíz de esa tragedia, y entregar sus hijos para que los criaran dominicanos. Señalé que dos hermanos del profesor Juan Bosch habían nacido en Haití, y que el padre de Bosch, don José Bosch (Pepe Frijoles) comerciaba con Haití y vivía en Cabo Haitiano; y que Juan Bosch a raíz de la Expedición de Cayo Confites había convencido al general don Juan Rodríguez (Juancito) a que los barcos de la expedición tomaran el rumbo de Cabo Haitiano, y que Rolando Mas Ferrer, se opuso. Dije, que le había entregado al profesor Juan Bosch la copia del cheque de 25 mil dólares que el presidente de Haití le había entregado a él, y que el Profesor me dijo que con ese dinero el general Ramírez Alcántara había comprado tres aviones para la invasión. Leí, parte de la carta histórica de 1943, de Juan Bosch, dirigida a Rodríguez Demorizi, Marrero Aristy y Héctor Incháustegui y que en el Internet hace pública Cuba Debates. Señalé, que los delegados dominicanos presentes, rechazábamos la irretroactividad de la ley; aclaré que el presidente de la República Dominicana, Danilo Medina, entendía el problema humano creado, y así lo había expresado públicamente. Dije que el esfuerzo de José Francisco Peña Gómez para que el país se integrara en el Mercado Común del Caribe (Caricom), y que el estatus de miembro de pleno derecho que procuraba conseguir el actual Presidnete dominicano, era muy importante, y que rodaría por el suelo en caso de aplicarse la rectroactividad de la ley, en franca violación de múltiples tratados internacionales. Dije la importancia que tenía para el país y para los industriales y comerciantes dominicanos el mercado haitiano, y señalé la barbaridad que significaba la corrupción del gobierno haitiano, y manifesté la importancia de la paz entre nuestros dos pueblos. El respeto a nuestra soberanía, la importancia de regular la migración, sin persecuciones. Resalté el nombramiento por el Papa Francisco, de un nuevo representante del Vaticano en el país, y dije, que se trataba de un prestigioso diplomático de origen africano, que había prestado servicios en Haití por más de 4 años. Hablé de los 300 mil dominicanos que hay en Puerto Rico, y el millón y medio que viven en Estados Unidos, y que con sus remesas ayudan poderosamente a la economía dominicana, con más de 3 mil 500 millones de dólares. Aunque reconocía la migración salvadoreña en Estados Unidos, de dos millones y medio de inmigrantes, sus remesas superaban los 4 mil 500 millones de dólares. Mi intervención resultó ser una de las más aplaudidas, y por supuesto, no quedé con la cara larga. — with Milady Leonardo and 76 others.
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