Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
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Asistimos a las honras fúnebres de la institucionalidad. El PLD controla el Poder Ejecutivo, secuestró el Legislativo en el 2010 con el empujón de los recursos públicos, para luego cual impuso sus figurillas en la Cámara de Cuentas y en la JCE. Valiéndose de una cuestionable mayoría en el CNM, convirtió este órgano en semillero del que afloraron tres entidades jurisdiccionales marchitas y teñidas de morado. La duda sobre la vocación democrática de Leonel Fernández ha ido ganando terreno. Para algunos, sus pasos guardan similitud con los de Trujillo, pero yo considero que la diferencia es grande.
Y es que mientras la fiera de San Cristóbal forjó su régimen con sus propias garras y con el filo de las bayonetas, el intelectual de Villa Juana se ha amparado en los resortes del Estado. Lo común es que la tragedia vivida, que en los días actuales es ascendente. El costo de la vida no cesa de subir. Comer y vestir, comprar medicinas para el hijo enfermo, cuadernos para que vaya a la escuela, y hasta los gastos de entierro resultan hoy un quebradero de cabezas para los pobres.
Pero los dominicanos nos hemos sacudido de encima a los haitianos, a los españoles y a los norteamericanos, a Lilís, a Trujillo y a cuantos pretendieron convertirnos en su propio feudo. Ahora no será diferente. El 20 de mayo las insatisfacciones acumuladas durante estos 8 años estallarán como bomba expansiva, arrasando a cuantos han contribuido a fabricarlas con sus ambiciones y egoísmos. El pueblo está tajantemente negado a que este presente moribundo sobreviva más allá del 16 de agosto. El rey David lo decía en sus Salmos: hay tiempo para todo. Y los de ahora son tiempos de cambio, de colocar arriba al que está abajo, y de bajar al que está arriba, que ha convertido el poder en escaparate de soberbias. No me cabe la menor duda de que el timón de este gran barco, cuyo rumbo los morados no son capaces de controlar, sin estrellas que lo guíen, será tomado por Hipólito Mejía.