Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
Definitivamente, desde los cielos, no se puede conceptualizar
Escrito por: AMPARO CHANTADA
¡La verdad es que deberíamos felicitar al Señor Presidente y a otros pocos privilegiados, -entre ellos el síndico ausente, imperceptible y sin ideas, de Santo Domingo, porque han encontrado el único modo de locomoción viable, para Santo Domingo! Años y años de reflexión y conceptualizaciones sobre la ciudad, lo urbano, tesis doctoral y esfuerzos en Ciudad Alternativa fueron innecesarios.
En su modelo de desarrollo, urbano en particular, nadie había pensado que desde los aires, en ese cielo atormentado que es el nuestro, nos hacemos una mejor idea sobre el concepto de desarrollo urbano y de progreso. Las torres, autovías urbanas, túneles, trompetas y elevados representan para nuestro Presidente, el “nec plus ultra” de la modernidad, hablan de su “humanismo” porque todas esas obras no hacen urbanismo, no crean urbanidad, ni promueven convivencia.
Esos edificios “son tan inteligentes” que ya accedemos a sus apartamentos, desde arriba, por los cielos, sin ver a nadie, ni conversar con nadie, ni enterarse de los demás, gracias a un helipuerto en sus techos. Las autovías urbanas, elevados, trompetas y túneles no nos dejan mirar a los lados ni ver la ciudad parcelada, dividida, agredida por esas obras, desde arriba de los elevados, encaramados, esperamos media hora para bajar y lo mismo para subir de nuevo, ¡qué raro, ese modelo de desarrollo urbano que prohíbe el paso a “los lentos” y a “los públicos”, que nos permite, con toda seguridad, llegar a tapones desplazados en los cruces o a barrios sin luz e inseguros y en el caso de los túneles nos llevan derecho a la puerta cerrada de la UASD y a su estancia infantil sin acceso, para luego desembocar “tranquilamente” en un enorme cuello de botella: ¡Pobre Correa y Cidrón, modelo de nuestro desarrollo! Los de abajo, además disfrutamos, como masoquistas al fin, con los hoyos, la zanjas, los conchos y las voladoras, los mal-olores del camión de la basura a medio día, ni hablar de las inundaciones divertidas y los desagües tapados, de los asaltos de maleantes tras una cadena de falso oro y de bolsos vacíos.
A la final, pensativa, llegué a algunas conclusiones, en particular sobre el extraño desinterés por los temas del desarrollo urbano, del urbanismo moderno y su casi nula concepción del paradigma de la sustentabilidad, del medio ambiente como tema agitador de conciencias, de la convivencia urbana, ni decir, del espacio público.
Definitivamente, desde los cielos, no se puede conceptualizar.