Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
15 Marzo 2012, 10:15 PM
El sector eléctrico es el dolor de cabeza de las familias dominicanas
Escrito por: MARCOS V. BELLO
La vehemencia del doctor Tony Isa Conde es ampliamente conocida. Desde sus días juveniles, cuando cabalgaba sobre las ideas que entonces querían cambiar el mundo.
Es la misma vehemencia, el mismo ardor, la pasión encendida, la misma actitud impulsiva que exhibió después, muchos años después, cuando el Presidente Leonel Fernández le entregó, a un ex comunista, la tarea de estatizar o capitalizar las empresas públicas. El doctor Fernández, siempre calculador y balaguerista, le cambió el manual de El Capital por el Consenso de Washington.
Pero se creía que ante el fracaso estrepitoso de aquella capitalización de 1996 al 2000, hecho político y económico que ni siquiera Fernández reivindica, la vehemencia del doctor Tony Isa Conde menguaría, que perdería impulso, que se quebraría la pasión con que entregó los ingenios azucareros, el parque de electricidad y casi todo lo que quedaba de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales. Pero el hombre sigue indoblegable y con pretendida elocuencia defendiendo lo que hizo, sin darse cuenta todavía que todo aquello fue un fracaso absoluto.
Él no se da cuenta todavía, a pesar de que anda cabalgando sobre nuevas ideas y sobre pretendidos cambios con los mismos actores del desguañangue de las empresas públicas, que la capitalización eléctrica se guayó, que los centrales azucareros él los convirtió en fábricas de indigentes y a los bateyes en desolados “cementerios de hombres vivos”, y que de las empresas de CORDE solo se sabe que no existen.
Venir ahora a responsabilizar a terceros, a terceros que hace ocho años están fuera de la toma de decisiones públicas, es, en términos intelectuales y políticos, una manera poco elegante de procurar un portón para salir del enredo.
Desde la capitalización promovida, defendida, presentada ante el Congreso y luego promulgada por el doctor Leonel Fernández, el sector eléctrico es el dolor de cabeza de las familias dominicanas, de los empresarios, de los exportadores, de las zonas francas industriales, de los comercios y también de las finanzas públicas.
Eso está ahí, eso no tiene discusión ni acepta que se culpe a terceros.
Y lo mismo puede afirmarse de los centrales azucareros.
Esos viejitos que dan vueltas por la Capital detrás de una pensión de dos o tres mil pesos para mal morir, son los hijos directos y legítimos de esa capitalización que encontró en el doctor Tony Isa Conde el vehemente tonto que la defendió y aplicó.