¡La Trinitaria… el 1J4 después!
Por razones de espacio no puedo reproducir completo, el texto de presentación de la obra, “14 de junio, historia y documentos”, en el cual, Rafael Taveras (Fafa), uno de los fundadores del Movimiento Clandestino 14 de Junio, hizo un análisis profundo de las causas y consecuencias de la lucha desatada a través de varios acontecimientos históricos, que se entrecruzan y producen una transformación de la conciencia democrática nacional, en la lucha por la libertad, la gesta de Constanza, Maimón y Estero Hondo (1959), el ajusticiamiento del tirano Trujillo (1961), el Alzamiento guerrillero del 28 de noviembre (1963) y la Revolución constitucionalista del 24 de abril de 1965. De todas maneras esta columna transcribe algunos de sus fragmentos principales: “Tony recoge el activismo desatado en todo el país y que desemboca el 10 de enero de 1960 en la finca de Charlie Bogaert, en Mao. Allá, otra vez, la voz de Minerva marcando el rumbo. ‘Nosotros, somos la continuación de los expedicionarios. Recojamos su programa y llevemos su nombre’. Sin ninguna discusión se escogieron a Manolo como presidente; Pipe Faxas como secretario general y a Leandro Guzmán como tesorero, estableciéndose responsabilidades para conducir el trabajo en la Capital, el Este, el Sur y el Cibao. Había nacido, formalmente, EL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO 14 DE JUNIO. Un día después comenzó el martirio. La 40 y el 9 se llenaron de prisioneros. Decenas de testimonios personales de sobrevivientes describen parte de aquel infierno que Tony Raful recoge en esta magnífica obra que presentamos. Y es que en la cárcel se ratificaba la crueldad de la dictadura, con las torturas, las desapariciones y la muerte de decenas y decenas de compañerosÖ “Las lágrimas del país se agotaron. La paciencia rompió las redes que la atrapaban y la ira nacional acumulada en tres décadas estalló en la noche del 30 de mayo. Entonces comenzó la transición: de la cárcel a la libertad. De la clandestinidad a la vida pública. De la unidad a las diferencias que se abrían paso aceleradamente. Y en esta transición, Manolo surgió con la autoridad de su ejemplo y como había escrito Minerva en una celda de la cárcel de La Victoria: ‘COMO EL SÍMBOLO DE UNA GENERACI”N QUE ESTABA DISPUESTA A LABRARSE SU PROPIO DESTINO’. Manolo recorrió el país y en campos y ciudades el 14 de Junio organizó las simpatías que despertaba. Los esfuerzos de entonces, aparecen tratados en este libro con inmenso respeto a la verdad. Sin embargo, los desafíos de aquella transición marcaron el destino del 14 de Junio. La ruptura del bloque anti trujillista con la conversión de la UNI”N CÍVICA EN PARTIDO POLÍTICO, la radicalización de una parte de la dirección del 14 de Junio, así como el surgimiento a su interior de un polo conservador que condicionó en cierta medida la línea que predominó bajo la dirección de Manolo: EN DICIEMBRE NO VOTAR Y PREPARAR CLANDESTINAMENTE EN EL 14 DE JUNIO, DESDE LA INFRAESTRUCTURA, LA LUCHA INSURRECCIONAL. La victoria de Juan Bosch, no modificó la línea adoptada pero, se reconocía que aquel gobierno expresaba la clara voluntad de la mayoría del pueblo. Y frente al mismo, Manolo afirmó: “Nuestra posición será: una oposición constructiva respaldando todas las medidas positivas que se tomen”. Aquella decisión fue reforzada por el contenido de la Constitución aprobada a los 90 días de Juan Bosch llegar al poder. Para el 14 de Junio, era evidente que al amparo de la nueva situación se producía aceleradamente una diferenciación en el campo político, donde todas las fuerzas conservadoras, sustentadas en agresivas campañas de “Reafirmación Cristiana” y el laborantismo anticomunista de las Asociaciones empresariales, se desplegaron muy tempranamente contra el nuevo Gobierno. Aquella campaña opositora estuvo favorecida, por el hecho de que todas las instituciones que sustentaron la dictadura, estaban intactas igual que los círculos sociales y económicos que crecieron a su sombra. Bosch no tocó aquella estructura ni había tenido tiempo para enfrentar a fondo, lo que había quedado en la conciencia del pueblo de la herencia trujillista. Por todo esto, el golpe de Estado no fue una sorpresa. Se veía venir, pero no tan rápido. Para la orientación que predominaba en el 14 de Junio había llegado la oportunidad soñada, para andar los caminos de la gloria con las palabras de Manolo como compromiso: “”iganlo señores de la reacción, si imposibilitan la lucha pacífica del pueblo el 14 de Junio sabe muy bien donde están las escarpadas montañas de Quisqueya , y a ellas iremos, siguiendo el ejemplo, y para completar la obra de los héroes de Junio del 59 y en ellas mantendremos el espíritu de la revolución porque no nos quedará otra alternativa que la de libertad o muerte”. Aquel sacrificio de Manaclas marcó un rumbo. Restaurar la Constitución y el Gobierno que el pueblo se había dado. Además, estaba la generosidad de aquel sacrificio. Manolo dejó de lado su propio programa, y se inmoló defendiendo la Voluntad Popular. Lejos de ventajas personales, de rangos, riquezas y de reconocimientos. Únicamente con la cicuta en las manos del ‘’dulce y decoroso es morir por la Patria”. 16 meses después de su muerte, con la presencia de una parte de las propias Fuerzas Armadas que le habían asesinado, se reclamaba en las calles el restablecimiento del Gobierno y la Constitución que el pueblo se había dado.
“El 14 de Junio fue entonces, después del Partido Revolucionario Dominicano, la fuerza civil más importante de la Guerra, perdiendo en la misma a Juan Miguel Román, Sóstenes Peña Jáquez, Rodrigo Lozada, Euclides Morillo y decenas de sus mejores dirigentes. En la Guerra, el 14 de Junio encontró una legítima justificación de sus luchas forjando una estrecha relación con los militares constitucionalistas, especialmente con Francis Caamaño, Juan Lora Fernández, y en la brevedad de su presencia, con Rafael Tomás Fernández Domínguez, Claudio Caamaño, Héctor Lachapelle Díaz, Noboa Garnes, García Germán y decenas de militares de todos los rangos, con los que se desarrollaron fraternales relaciones, con estrecha colaboración en los combates, sobre todo después de la grosera intervención militar de EEUU”. “Al mirar al 14 de Junio desde la Expedición de 1959, la organización del Movimiento Interno, las torturas, el horrendo asesinato de las HERMANAS MIRABAL, los caídos en las Guerrillas de 1963, en la GUERRA DE ABRIL y posteriormente, me llevan a decir aquí frente a todos ustedes, que después de la Trinitaria ningún movimiento político ha sido más puro que el 14 de Junio...