Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
¿Que cuál es la esperanza que debemos sostener tercamente
ante la indecencia que hoy lesiona el decoro ciudadano más
elemental? Simplemente, la esperanza de una democracia
limpia y transparente; la esperanza de una institucionalidad
que concite el reverente respeto a nuestras leyes y normas de
buena convivencia; la esperanza de que algún día, lo más
pronto posible, superada la vergüenza y el asco que este domingo
nos legó, podamos proclamar exhibir ante el mundo lo que hoy
no podemos: el orgullo profundo y emocionado de ser ciudadanos
de un país civilizado.