Overblog Todos los blogs Blogs principales Política
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a

Publicidad

LAS MAYORÍAS

PEDRO-P.-FORRASTIERI.jpg

 

Escrito por: Pedro P. Yermenos Forastieri (yermenosanchez@codetel.net.do)

A propósito de las abrumadoras mayorías en las diversas instituciones del Estado que ha ido obteniendo la actual gestión gubernamental, se ha intentado justificarlas a partir del argumento de que las mismas están revestidas de legalidad por haber sido conquistadas dentro de los cánones que determina el sistema democrático.

En principio, tal alegato sería una verdad inobjetable siempre que estuviésemos refiriéndonos a un escenario de absoluta equidad, en el cual todos los actores involucrados tengan la misma oportunidad de competir y, por eso, los resultados fueran consecuencia natural de la libérrima decisión de los electores.

Esa realidad está muy lejos de prevalecer en la República Dominicana. El nuestro, es un espacio absolutamente manipulable, en el cual, quien controla los resortes del poder y dispone del manejo de los recursos públicos tiene una gran ventaja competitiva y eso determina la contaminación del producto que se obtiene de los canales a través de los cuales se pretende concretizar el sistema democrático.

Por eso, los resultados obtenidos y, con ellos, las mayorías derivadas, podrán presentarse como legales, pero están afectados de una innegable ilegitimidad, e incluso la proclamada legalidad podría ser contradicha porque la razón por la cual ese uso abusivo del patrimonio público no deriva en las correspondientes acciones penales es una consecuencia de la impunidad consustancial al dominio del aparato represivo estatal.

En ese contexto, resulta impropio vanagloriarse de mayorías recabadas en procesos que adolecen de los vicios señalados, los cuales, más que cualquier otra cosa, lo que hacen es demeritar la vocación democrática de sus beneficiarios, los cuales, no son capaces de reiterar sus logros si se les despoja de los privilegios que le adicionan sus posiciones dominantes. Eso permite tener serias dudas de sus liderazgos, ya que en esas circunstancias no es difícil concitar adhesiones que siempre serán fruto de las canonjías (prebendas) recibidas y no del carisma del auténtico líder.

Contrario a lo que sucede en la práctica política dominicana, aun en el hipotético caso de que las mayorías hayan sido consecuencia de procesos inobjetables, a un político con sólido sentido democrático no se le ocurre disponer de ellas con propósitos hegemónicos, sino permitiendo que por su mediación se genere el estricto, equilibrado e independiente funcionamiento de las instituciones públicas, como mecanismo ineludible de consolidar las esencias democráticas y no como burda garantía para la preservación de poder. El estadista impulsa la democracia, no le teme, no la coarta.

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post