Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
Lord Emerich Edward Dalberg Acton
Naturalmente, lo más trágico es la secuela final: cuando la voluntad de las autoridades se logra imponer de manera monolítica, ineluctablemente sobrevienen el totalitarismo y los disparates más conspicuos, pues aquellas se creen semi-divinidades infalibles y, por ello, terminan actuando al margen de la legalidad, cometiendo tropelías de variopinta naturaleza, corrompiéndolo todo y, a la larga, obviando peyorativamente las verdaderas prioridades sociales… Ya lo dijo Lord Acton en su momento: “El poder tiende a corromper, y el poder absoluto corrompe absolutamente”… ¿Seguiremos los dominicanos afilando cuchillo para nuestra propia garganta?
Un reconocido político y pensador chino del siglo XX, héroe o villano conforme al prisma con el que se examinen sus ideas y sus actuaciones, puso en boga entre sus prosélitos (en un lúcido ensayo sobre las virtudes y los excesos que son propios del accionar humano en sociedad), un apotegma que debería hoy en día servir de divisa a los que opinan en la actividad política y en los medios de comunicación: “El que no investiga no tiene derecho a la palabra”… Claro, es harto sabido que en el mundo del fanatismo eso es pedir más de la cuenta… En todo caso, empero, a quien mejor le cuadre el tocado, que se quede con el sombrero. (El autor es abogado y profesor universitario).
Santo Domingo, R.D., martes, 22 de marzo de 2011.