Overblog Todos los blogs Blogs principales Política
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a

Publicidad

LOS PLUMIFEROS

1 Agosto 2012, 9:49 PM
Los plumíferos

Los plumíferos de hoy son presuntuosos y extorsionan

Escrito por: ANDRÉS L. MATEO

Lo duro, lo verdaderamente duro en esta media Isla, ha sido sobrevivir. Pararse frente a la historia reciente y captar lo escandaloso, lo degradante: el leve escándalo de la presencia demiúrgica, las “grandes estrategias” que pasan por la purga emotiva y la entrega de todos los principios, ese laberinto de la corrupción como sistema, etc.

Lo difícil, sin dudas, en esta media isla, ha sido sobrevivir. Quienes mejor lo testifican son los plumíferos, deshilvanados sobre sus urgencias pequeño burguesas que se expanden sin misericordia.

¿Quiénes son los plumíferos?

Escribidores, carteros por encargo, periodistas, poetas,  declamadores y hablistas  incansables, “pensadores” que propagan la línea oficial, y que tienen todo el poder concertado para construir la ilusión.  Los plumíferos abundan por todas partes en un gobierno preso del delirio de grandeza, inundan la televisión, pasan sus tarjetitas de presentación, escriben  sus artículos, simulan pasión y energía, mienten  y presentan la cuenta. Sobre todo mienten, porque los plumíferos son parte de la inflación moral de este país. Y no son únicamente de esta época. Un gran plumífero, por ejemplo, fue Juan Antonio Alix, decimero popular cuya abyección personal es tan repulsiva como la admiración que producen sus crónicas versificadas de casi todos los acontecimientos importantes que ocurrían en su tiempo. Alix no se enriqueció, como algunos plumíferos de nuestra época que son multimillonarios, pero en esa profesión fue el primero en tener conciencia de su papel de propagandista,  y cobraba sus servicios como alabardero sin ningún sonrojo.

Es antológico su papel de lambón con  el dictador Ulises Heureaux, Lilís, a quien exaltó con numerosas décimas populares para apuntalar su régimen,  y de quien luego de su caída renegó en sus décimas pocos días después de su muerte, aunque él mismo se autoproclamaba “el cantor de Lilís”. 

El trujillismo tuvo un verdadero orfeón de plumíferos, se regaron como la verdolaga porque Trujillo era un absoluto hegeliano que encarnaba la Patria,  y de él dependía ascender en el orden social o joderse para siempre.  Escribían  y hablaban con lágrimas en los ojos, coleccionaban púdicamente los determinismos del pasado, y apostaban al poder. Su papel era la adulteración de lo concreto que vive todos los días el ciudadano común.  Los plumíferos del trujillismo  tenían que trabajar la negación de lo real, tenían que volverla un eufemismo, porque la realidad era una vulneración de la razón. Y había que cubrir con un ruido del lenguaje todos los hechos horrendos que acontecían en la atmósfera del absolutismo.

Los plumíferos son una constante  y brotan de la larga tradición autoritaria que aún interactúa entre nosotros, y que, cuando los gobernantes se conciben a sí mismos como providenciales y mesiánicos,  florecen sin control. Ahora mismo, el florecimiento de los plumíferos no tiene precedente. La hiper corrupción ha permitido que algunos de ellos sean poseedores de fortunas obscenas. En ocho años hay plumíferos que se comparan con la oligarquía tradicional, y  se llaman a sí mismos “empresarios”,  y se banquetean con los sectores de poder como pariguales. Hay numerosas cartas de Juan Antonio Alix al dictador Lilís pidiéndole migajas  para sobrevivir, pero los plumíferos de hoy  son presuntuosos y extorsionan; usando los medios de comunicación para intimidar  llegan a acumular grandes fortunas, y se hacen potentados.

Yo no sé qué es lo que hacen los sociólogos que no han estudiado a profundidad a esta nueva casta, surgida del culto a la personalidad, de la corrupción, del empobrecimiento de la vida espiritual de la nación, y de una práctica política canalla. Porque para el plumífero la verdad no cuenta, y siempre actúa a cierta distancia con respecto de los valores. Y es por eso que los plumíferos son esenciales para entender lo que ha quedado en el espíritu de quienes sobrevivimos a la movilidad social de los años sesenta del siglo pasado, y del derrumbe que la ha acompañado. Hoy todo se compra y se vende. Lo duro, lo verdaderamente duro, ha sido sobreponerse a esa realidad.  Los plumíferos, que cultivan  la inexorable perpetuidad de la mentira, lo saben. ¡Oh, Dios!

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post