Su padre se dedicó a la exportación de madera, específicamente guayacán (lignum vitae) y también a la venta de tejidos, aparte de poseer los títulos de Vicecónsul Honorario de España.
Fue la segunda hija de una prole de 10 (Isidoro, Aquilino, Joaquín, David, Ada, Consuelo, Luz, Luis, Jaime y Teresita), procreada por los esposos Gracia-Vidal. Desde muy pequeña mostró inclinación por el cine y se esmeró en el aprendizaje del idioma inglés (que estudió sin maestro) escuchando canciones y leyendo revistas norte-americanas; y con la lectura de periódicos y revistas, fue cultivando su intelecto, pese a que sólo estudió hasta el octavo grado de la que era entonces la educación primaria.
