El nacimiento del que, al pasar el tiempo, sería el autor de obras claves para el estudio de la identidad cultural hispanoamericana, tuvo lugar en la ciudad de Santo Domingo, específicamente en la esquina conformada por las calles Luperón y Duarte, que para la época ostentaban los nombres de Esperanza y Los Mártires, respectivamente. Es una casa de dos plantas que aún permanece, como testigo de la historia, en la zona colonial: abajo funcionaba el Instituto de Señoritas fundado por Salomé el 3 de noviembre de 1881 y arriba, estaba el hogar, aquel “hogar de excepción donde la educación era la vida”, como lo describe Sonia Henríquez Ureña Vda. Hlito, segunda hija procreada por Pedro Henríquez Ureña con la hermosísima mexicana Isabel Lombardo Toledano.
La luminosa grandeza intelectual de Pedro estaba ya pronosticada por su madre en 1896, año en que la eximia poetisa concluyó aquel emblemático y profético poema titulado “Mi Pedro”, que a continuación transcribimos:
Mi Pedro
Mi Pedro no es soldado; no ambiciona
de César ni Alejandro los laureles;
Si a sus sienes aguarda una corona,
la hallará del estudio en los vergeles.
¡Si lo vierais jugar! Tienen sus juegos
algo de serio que a pensar inclina.
Nunca la guerra le inspiró sus fuegos:
La fuerza del progreso lo domina.
Hijo del siglo, para el bien creado,
La fiebre de la vida lo sacude;
Busca la luz, como el insecto alado,
y en sus fulgores a inundarse acude.
Amante de la Patria, y entusiasta,
El escudo conoce, en él se huelga,
y de una caña, que transforma en asta,
el cruzado pendón trémulo cuelga.
Así es mi Pedro, generoso y bueno;
todo lo grande le merece culto;
entre el ruido del mundo irá sereno,
que lleva de virtud germen oculto.
Cuando sacude su infantil cabeza
el pensamiento que le infunde brío,
estalla en bendiciones mi terneza
y digo al porvenir: ¡Te lo confío!
Como homenaje póstumo a ese ilustre humanista que fue Pedro Henríquez Ureña compartiremos con los numerosos lectores de The Dominican Journal USA algunas frases aforísticas (pensamientos) extraídas del “Ideario de Pedro Henríquez Ureña” compilado por nosotros en 2002:
América. “Nuestra América, teatro enorme y oscuro, deja perder en la sombra sus mejores vidas”.
Aprender. “Aprender no es sólo aprender