Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
Un odioso, arbitrario y ya desprestigiado sistema paralelo de pensiones se convirtió en ejercicio despreciable de varias instituciones estatales, consentidas al margen de los principios constitucionales básicos. Una canasta de pensiones y planes de retiro se incubó paralelamente al sistema de retiro que debería regularse de forma universal con la ley 87-01, de Seguridad Social.
Fundamentalmente, y con grandes privilegios y exclusividades, los pésimos ejemplos se remiten a las áreas financieras del Estado y a otras esferas de las que no escapan el Banco Central, la Superintendencia de Bancos y la Junta Central Electoral (JCE).
La parte más reprochable de esta orlada manera de percibir privilegios con disfraces de legalidad se encuentra en el caracter exclusionista de la misma, en el uso abusivo de recursos estatales necesarios para pertenecer a esa élite de pensiones descrita.
Mediante el decreto 616-12, emitido por el señor presidente de la República, licenciado Danilo Medina, se trata de detener los auspicios económicos que desde el Estado eran destinados a estimular este modelo pernicioso de exclusión y privilegios que beneficiaba, sin balance de justicia, a un reducido sector del marco laboral del país.
De esa manera, el mandatario ordena la suspensión de recursos que desde el Estado se hacía a los llamados planes y fondos de pensiones complementarios, auténtico mecanismo de favoritismo y privilegio tecnocrático y difuso.
También expone, el mandato presidencial, “que la Contraloría General de la República suspenda estos planes tanto en la administración central, como en las instituciones autónomas y las descentralizadas, financieras y no financieras, así como en los ayuntamientos de todo el país”.
La ordenanza llega a buena hora y envía, por lo pronto, la señal irrefutable de orden y control frente a esta orgía de pensiones desmedidas, que en lo adelante, deberán adscribirse al modelo de la capitalización individual y bajo el amparo legal de la Superintendencia de Pensiones (SIPEN).
Bienvenida sea la decisión del presidente de la República para poner freno a esta embarazosa condición, que ha generado grandes y justicieros reproches públicos a sus beneficiarios y artífices.
¡En horabuena!