Por Radamés Abreu
Diálogo para renovar al PRD
Luego de la derrota electoral sufrida por el PRD, en el seno del partido se empoderaron los demonios de los perredeístas y al calor de la derrota acometimos acciones sin prever las consecuencias: El presidente con los símbolos y el candidato con la mayoría de los organismos. En otras palabras, ahora estamos empantanados en las patas del buey, a un paso de una nueva fragmentación.
Resulta que por vía del enfrentamiento, está claro que el camino nos conducirá a la división, que sería lo mismo que perder las fuerzas que con tanto trabajo logramos acumular para obtener la más alta votación de partido a partido.
Es como si no comprendiéramos que el partido está grave y a punto de sufrir un colapso. Estamos peleando por un partido enfermo, que podría ser el único instrumento propiciador de un cambio en el futuro; pero cerramos los ojos al único camino que tenemos para salvar el partido, que es aperturar un diálogo, no para echar a correr el partido, ni para ponerlo a dar vuelta hacia atrás, al pasado, en busca de las luces perdidas en el tiempo de una ideología muerta.
Es el momento justo de comprender, que ahora no importa quién será el candidato, eso no tiene el menor sentido, cualquiera que conduzca nuestro partido, atrapado por una grave crisis que lo mantiene al borde del colapso, fracasará en el intento por conquistar el poder.
El único camino que tenemos por delante consiste en aperturar el diálogo con el objetivo de que comencemos a escucharnos y poco a poco, sin prisa pero sin pausa, demos inicio a una gran jornada cuyo objetivo fundamental sea la renovación política, orgánica y estatutaria.
Llegó la hora de poner a un lado los aspectos personales y secundarios, estamos ante dos grandes problemas: Crisis y estancamiento en el PRD y a un paso del establecimiento del control absoluto de todos los poderes por parte del Partido de la Liberación. Los dominicanos sabemos que el poder omnímodo corrompe y por vía de consecuencia acomete atrocidades en contra de la indefensa población y de los sectores que intenten oposición.
Es tiempo de que las tendencias, las corrientes y todos los integrantes del partido demos un paso al encuentro; que propiciemos, en primer lugar, que una Comisión Mediadora, encabezada por tres personalidades independientes y representantes del Ing. Hipólito Mejía y el Ing. Miguel Vargas den apertura a un diálogo interno, ese camino nos conducirá a la búsqueda de acuerdos.
El mundo apunta hacia la integración, en consecuencia estamos obligados a mirar más allá, a deponer actitudes que bloquean el entendimiento.
Lo que se corresponde en nuestro partido es que se abran las mentes y la inteligencia aflore con el propósito de alcanzar la unidad, es lo que anhela la gran mayoría de los perredeístas y los dominicanos.
El paso siguiente sería preparar las condiciones para evaluar, crítica y autocríticamente, la participación de la organización en las últimas jornadas electorales y revisar las estrategias y tácticas erráticas.
En los términos más concretos, estamos planteando detenernos, para ser capaces de oírnos y buscar las políticas (léase medicamentos), para poner nuestro partido en condiciones de echar la pelea con posibilidades reales de ganar la batalla y contribuir al cambio que necesita y reclama la sociedad.
12 de julio de 2012. Santo Domingo