Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
Orlando Gil
orlandogil@codetel.net.do
NATURALEZA.-
Todo cuanto sucede o suceda durante la campaña electoral tiene que verse o sospecharse como político, pues el momento impone su naturaleza. Cualquier acontecimiento, por pequeño que sea, si se proyecta al campo político se hace grande. Mucho más si hay agentes de por medio que lo hinchan y lo disponen para determinados fines. La revocación de visas a cuatro funcionarios del actual gobierno pudo haberse quedado en el ámbito de lo personal, de lo privado, pues ese es el trato que le dan las autoridades norteamericanas. Además, el afectado tampoco lo revela. Como se dice vulgarmente, se lo traga. Le coge miedo a su misma vergu¨enza. Durante meses, por no decir años, fue rumor, chisme, descalificación. Sin embargo, ahora no. El hecho toma connotación política y con propiedad ocupa primera página. O es tanta su importancia, que una cadena internacional de televisión encarga a un enviado especial a que la transmita al mundo. Ese ruido no debe quedarse en casa, sino oírse lejos…
REACCIÓN.-
La primera reacción política se produjo en la comunidad dominicana en Estados Unidos, donde los peledeístas celebraban las tres encuestas de los últimos días que dan a Danilo Medina como delantero y se preparaban para recibir como a una reina a Margarita Cedeño. Los festejos podrán seguir como estaban planeados, pero el comentario obligado es la revocación de visas a cuatro funcionarios del gobierno. Univisión se ve aquí, pero más allá, pues aunque la cadena es internacional, para los fines del territorio norteamericano es local. Es decir, que una información vieja, y que no produjo en su momento ninguna sensación que no fuera de chisme, enviada desde fuera es toda una bomba. La acreditación del medio y la circunstancia de campaña. El cerco político al presidente Leonel Fernández se hizo más estrecho, pues todas las reseñas coinciden en una cosa: los afectados califican como miembros del exclusivo club de Hombres del Presidente. La impresión es como si la visa se la hubieran quitado al jefe del Estado…
AHORA.-
¿Por qué esta granada le estalla en las manos a la campaña del PLD si los afectados pertenecen a los organismos armados de la nación y no tienen responsabilidades políticas? El gobierno y el partido son ahora una misma cosa, y las faltas de uno deben ser cargadas por el otro. A estos casos no se les dio en su momento el mejor tratamiento. El encubrimiento fue la norma. No dieron la cara cuando debieron, pero además siguieron haciendo lo mismo. Como si los señalamientos fueran cáscaras de guineo o sus acciones resbalones ocasionales. Parafraseando a Lincoln: Puede encubrirse a una parte de la gente una parte del tiempo, pero no puede encubrirse a toda la gente todo el tiempo. Si el gobierno se hubiera manejado desde un principio con transparencia, estas revocaciones de visa no tuvieran hoy repercusión política. O no hicieran el daño que se supone, pues no es posible que el esfuerzo de tantos sectores o poderes no cumpla su cometido. Tim Weiner ilustra por estos días lo del FBI y Balaguer. Estados Unidos sigue siendo Estados Unidos…
LA EMBAJADA.-
Para que se compruebe que el propósito no se queda en los medios de comunicación, o que la información no se sirve (o revive) como algo ocasional, aparece en escena la embajada de Estados Unidos. Emite un comunicado de dos párrafos en que no dice nada, pero que todo el mundo entiende. No dice que sí, no dice que no, pero nadie asume lo contrario. Pero los norteamericanos ya no engañan a los dominicanos. Se les conoce ciego durmiendo y cojo sentado. Cuando su embajada no niega, afirma. Como ahora. Dice con la ley en la mano que está en derecho de anular permisos de visita y que no está en la obligación de dar razones más que al afectado. Eso era sabido, y no tiene por qué recordarlo. La inquietud es porqué reaccionó ahora, cuando se publicó en un medio norteamericano, y no cuando se rumoró en el país, sabiendo como sabe que aquí los runrunes, más que anticipo, son informaciones veraces. No hay dudas que por las elecciones, y si no hay maldad en su comunicado, en esa especie de confirmación, sí queda claro que – como he dicho en otras ocasiones – Danilo Medina no es el preferido de los norteamericanos…