Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
Escrito por: Jorge Puello/Estratega del golpe a Balaguer 1978/Miembro del Foro Renovador
Monseñor Arnaiz fustigó la intolerancia, la indolencia y parsimonia estatal, “la pasividad de la sociedad civil esperándolo todo del Estado”, así como la irresponsabilidad y la postergación de derechos y servicios como la salud y la educación.
No sé porque lo titule Tedéum, ya que éste es solo un cantico de alabanza a Dios, fue mejor llamarlo una Elegía, pues es un canto triste y es lo que hoy escuchan los hijos de la miseria y el infortunio en la Republica Dominicana. Los barrios llenos de promesas falsas hechas por los gobernantes de turno, resbalan en las memorias de los que las escucharon, dejando al bajar por sus laderas de esperanzas marchitas, un olor rancio y petulante que hacen recordar los tiempos de Balaguer.
Los explotadores del estado asistieron ayer al tedeum en la Catedral, como si ellos mismo no fueran los culpables del insulto a la moral por la que atraviesa la nación. Pienso a veces, que destapándole los oídos a tiros fuera la única solución, como dijo Don Pedro Albizu Campos, refiriéndose al mal trato del invasor al pueblo Borinqueño. Pero, ¿ Por qué no hacerlo? ya que los gobiernos corruptos se merecen ciudadanos que defiendan sus principios. Pero no se puede hablar de guerra ni de revolución, ya que estas palabras conllevan un alto precio al final de la jornada. Pero, si el alto precio nos dejara como herencia un país más limpio de todas las escorias y sabandijas que hoy lo componen, no sería tan mal, pues entonces los medios justificarían los fines.
El tedeum fue muy bonito y los participantes al unísono cantaban desafinado por su alto grado de complicidad y culpabilidad que arrastran entre si, pues no estaban pensando en la lirica del canto, sino, en el mensaje del prelado que lo dejo impregnado de dolor y pena. Verdades amargas que penetran el alma, verdades amargas que no se pueden ocultar. Me gustaría saber que se siente cuando un cómplice de la corrupción escucha de labios de un sacerdote, cosas que no se deberían decir en una misa, pues se va a las iglesias a escuchar palabra de Dios, no verdades que taladren el alma negra de los creyentes sin alma. Además es bien sabido que la oligarquía nunca escucha lo que no quiere escuchar, ni nunca medita sobre lo que vendrá, pues siempre están seguro que sus bienes y fortunas mal habida nunca terminará, pero la esperanza del pobre….alguna día encontrara su fin.