Overblog Todos los blogs Blogs principales Política
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a

Publicidad

TENDRAN QUE FORMULAR EL PLIEGO

17 DE MARZO DEL 2014

SABER MÁSACERCA DEL AUTOR

Blog detalle
JUAN BOLÍVAR DÍAZ

Periodista

Sobre mí

Periodista profesional con más de cuarenta años de ejercicio en periódicos, revistas, radio y televisión. Fue fundador y director del semanario Firme. Director del diario El Sol y fundador y primer director de El Nuevo Diario. Es director de noticias de Teleantillas y analista y articulista del diario Hoy.

Todo parece indicar que las organizaciones empresariales tendrán que reformular y moderar consistentemente su pliego de reclamos, si quieren conseguir algunas de sus demandas que parecen razonables, como la moderación del costo de la prestación de cesantía que para pequeñas y medianas empresas puede constituirse en insostenible, en determinadas circunstancias, pero ni eso conseguirán si no reconocen la vulnerabilidad de los empleados y de un modelo económico social que concentra excesivamente el ingreso.

Desde que se integró el año pasado una comisión oficial multisectorial para conocer y recomendar sobre las demandas de reformas al régimen laboral, el gobierno las condicionó a un acuerdo o consenso entre empleadores y trabajadores. Para eso designó una comisión plural de economistas y expertos laborales. Y esta semana el presidente Danilo Medina ratificó tajantemente esa condición, lo que obligaría a un mayor esfuerzo de concertación si se quiere conseguir algo del amplio pliego de reclamos empresariales.

Y no está descaminado el gobierno sobre los reclamos empresariales, pues no hay razón que justifique abandonar la búsqueda de consenso y los acuerdos obrero-patronales y gubernamentales sobre los que durante años se edificó el  código de trabajo, a principio de los noventa y la Ley que en el 2001 instituyó el Sistema Dominicano de Seguridad Social.

Como la democracia, el consenso representa dificultades y hasta lentitud en las  decisiones. Siempre ha sido más fácil la imposición que la concertación. Pero nadie renuncia voluntariamente a los avances o derechos adquiridos durante años sino en un proceso de racionalidad e intercambio de concesiones.

Desde que se conocieron las demandas empresariales, algunos consideramos que eran tan excesivas que parecía que habían seguido el equivocado modelo sindical de pedir mucho para conseguir poco. Por ejemplo, cada discusión de aumento salarial comienza con demandas del 50 y 60 por ciento para quedar en 10 o 15.

El primer error de los empresarios es que no han logrado aclarar suficientemente si sus promesas de no afectar conquistas establecidas, implica que las reformas  que reclaman sólo se aplicarán a las contrataciones laborales futuras, como se debe asumir dada la irretroactividad de la ley.

En segundo lugar el pliego parece inspirado en lo ocurrido en naciones desarrolladas donde se ha hecho pagar a los trabajadores el costo de la crisis estructural del capitalismo y de la voracidad de los ejecutivos y magnates financieros. Pero el nivel del bienestar social alcanzado en algunos países permite reducciones sin agravar mucho las condiciones de vida de la población.

La cuestión es diferente en países de tanta desigualdad, como la República Dominicana, donde tres cuartas partes de los asalariados no reciben lo equivalente al costo promedio de la canasta familiar, y donde más de medio siglo de crecimiento económico no han logrado una reducción significativa de la pobreza, por la concentración del ingreso, como lo han documentado los informes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y recientemente del Banco Mundial.

Por ejemplo, es una torpeza plantear el aumento de la jornada laboral de 44 a 48 horas semanales, reduciendo conquistas de principios del siglo pasado. Mucho menos viable en un país donde una alta proporción de los empleados tienen un segundo trabajo, formal o informal, con jornadas diarias totales que alcanzan hasta las 16 horas.

Los empresarios tienen cierta razón en cuanto a la cesantía que es una carga que casi duplica el costo de sus aportes a las pensiones, y que en muchos casos, quiebra empresarios, sobre todo pequeños y medianos, e incentiva la informalidad y las evasiones. ¿A cambio de más aporte al sistema de pensiones, un seguro de desempleo?

También tienen razón en que en muchos sectores, el agropecuario y la construcción por ejemplo, es impracticable la cuota de 20 por ciento de extranjeros, y debe ser racionalizada. Pero que abandonen la extensión  del horario diurno hasta las 10 de la noche y el trabajo sin límites los fines de semana.-

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post