Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
| EDITORIAL: Tony Raful En el combate electoral deben primar las propuestas, las líneas críticas de diferenciación entre un candidato y el otro, la preeminencia del concepto político y el diseño de un modelo gobernante que asuma la esperanza y el sentido de cambio que demanda la sociedad. La renovación de las ideas, el espíritu de transformación social y la rectificación de las políticas públicas, constituyen piezas esenciales del debate nacional. El candidato oficialista incurre nuevamente en criterios erróneos carentes de veracidad y sujeto de manipulación. El debate de los candidatos ha contado siempre con la aprobación del candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano. Hipólito de hecho participó en exposiciones conjuntas con el candidato oficialista recientemente en un evento empresarial, superando con creces a Medina, hasta el grado de que lo venció en la elocuencia, en los planteamientos diáfanos, en las ideas, en las propuestas económicas y hasta en el dominico de los nervios. Mientras Hipólito lució confiando, seguro de sí mismo, el candidato continuista parecía un manojo de nervios, frente a su adversario electoral. Hipólito no le teme a debate alguno, pero el debate debe ser entre todos los candidatos presidenciales, no pueden ser excluidos, Guillermo Moreno, Gilberto Serrulle. Eduardo Estrella, Max Puig. Danilo no quiere que participen porque le teme a la coincidencia del tema crítico y a la evaluación de censura a su gobierno, al gobierno que él representa, y del cual se avergüenza. Él solo pensar que el debate podría resultar en la práctica, en un frente de candidatos opuestos a la continuidad a este gobierno y que le pidan cuenta a Danilo por el fracaso del modelo que él representa, lo llena de pavor y dudas. Los oficialistas no hayan formad de recuperarse, lucen preocupados, los números parecen congelados para Danilo Medina, no crece, no avanza, no logra reducir la brecha cada vez más grande entre Hipólito y él. Ahora ha presentado el show de Pepe Goico y de Martelly. Si no fuera porque en estas elecciones nos estamos jugando el destino de la Patria, uno se echaría reír a mandíbula batiente, cuando ve una rueda de prensa de altas autoridades de Haití y República Dominicana, denunciando un supuesto complot para derrocar al presidente Martelli. Tratando de desviar la atención pública de los problemas básicos de la sociedad y de las denuncias de corruptela, los genios entre comillas, del gobierno y de Danilo se inventan esta historia pueril, fantasiosa. Se trata al parecer de habladurías telefónicas. Si nos llevamos de lo que habla la gente por teléfono, este país estaría detrás de los barrotes de las cárceles. Habladurías, propias de una cultura del dominicano que no para la boca, que dice lo que debe y no debe, que dice y después no sabe lo que dice, pero en todo caso, si el asunto es de seriedad, que procedan, que sometan a Pepe y a quien que haya que someter ante la justicia, que actúen con seriedad y no haciendo piruetas electorales para confundir y desviar los temas de la campaña. Así actúan los que están derrotados. ¿Qué espectáculo más deprimente y miserable? Ahora Haití aparece como aliada de Danilo Medina y del gobierno peledeísta. ¡Oh patria dominicana! Reivindica a tus héroes, a duarte, Sánchez y Mella, al centinela de la frontera Duvergé, los dominicanos no queremos negocios con Haití y sus funcionarios, sino paz y amor y convivencia entre hermanos. El gobierno haitiano tiene que sacar sus manos de la República Dominicana. Las elecciones del 20 de mayo son asunto entre dominicanos, no entre haitianos. Le pedimos al candidato oficialista que delimite sus compromisos con el Gobierno haitiano, en nombre del PRD, pensamos y esperamos no estar equivocados, que el señor medina no necesariamente comparte en su fuero íntimo estos connubios y esta inferencia haitiana en los asuntos internos de nuestro país. Compañeros estemos preparados para nuevas inventivas de gente desesperada al borde del paroxismo. Se les va de la mano el poder. Se les van de las manos los privilegios. Se les van de la mano los sueldos astronómicos de un millón o más de pesos mensuales, se les va de la mano la capacidad sorprendente de hacer negocios desde el poder, se le van de las manos las facilidades. Le temen como el diablo a la cruz verse con el pueblo de cara a cara, sin el poder, a la hora de rendir cuentas. Manteneos firmes perredeístas, nunca, nunca había estado tan cerca la victorial, el triunfo, como ahora. |