Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
Escrito por: Jorge Puello/Estratega del golpe a Balaguer 1978/Miembro del Foro Renovador
Cuando se va a una contienda, sea cual fuere, se va a ganar o a perder. Lo que sucede con mi excandidato es que no ha sabido prepararse para los reveces que nos trae la vida, y eso es peligroso. No solo para él como ente ciudadano sino para el partido como institución y un mal precedente si aspirara otra vez por la presidencia del partido o de la nación, lo cual ya no será posible. Un hombre que no es capaz de asimilar una derrota no es digno de ser presidente de una institución como lo es, nuestro glorioso partido revolucionario dominicano. Por su comportamiento pueril e irracional, creo que con un referéndum y una buena consulta con las bases del partido que están siendo afectadas por su culpa, debieran hacerle pagar con creces, sacándolo de la presidencia del partido, por su insensatez y poca valentía para asimilar una derrota.
Pero lo peor del estado de estupor en que se encuentra, es su conducta ante las elecciones de los jueces y en especial, su lineamiento con el partido de gobierno en la escogencia del presidente de la Supremo Corte de Justicia, que como todos sabemos es hermano de Alejandrina Germán. Observen esto, la sociedad civil deteriora el hecho como una afrenta a la institucionalidad; nuestro candidato la señala como un mercado y un insulto a la jurisprudencia y que cree Ud. que observa el presidente del partido, que todo está bien y que todo se ha hecho democráticamente. ¿Por qué Valgas toma esa posición de traicionero en este momento histórico que vive el partido y la nación? ¿Con quién carajo esta? ¿Con Dios o que el Diablo?
Miguel no califica para representarnos en la arena política que estamos transitando. Bajo ningunas circunstancias se le puede creer como ente catalizador y conciliador cuando el caso así lo amerite donde haya que ponderar y sopesar una situación espinosa. Ni en ningún acto nacional o internacional, puede éste compañero representarnos, ya que es arrastrado por emociones incontrolable, que lo hacen presa de errores. Sus emociones y comportamientos no son lo de un hombre con la capacidad de dirigir los destinos de una nación. Crea expectativas negativas que nos inducen a pensar, que meterá las patas si algo no le sale como lo tenía planeado.
El hombre tiene que ser dueño de sus raciocinios vs sus desbordadas emociones. Tiene que ser capaz de guardar los reveces y aprender de ellos. En esta coyuntura política en la que atraviesa el partido y con él, todos nosotros, no se puede tratar de negociar fuera de contexto. Como diablo se le puede pedir a los compañeros y compañeras que ejercieron su derecho de votar por Hipólito, que ahora tienen que llevarlo de las manos para que se integre a la campaña porque no puede asimilar el polvo de la derrota.
Miguel tiene que saber, que los que se han marchado y tomado la vía de la división, con solo una excepción, el Prof. Bosch, han tenidos que regresar cabizbajo o morir ignoto, pues no han podido subsistir fuera del glorioso partido revolucionario dominicano. Ahora bien, los que han dividido el PRD, han sido connotados dirigentes, con una trayectoria muy superior a Miguel. El mejor ejemplo que debe tomarse en consideración, fue la ruptura con Juan Bosch, uno de los fundadores del partido, escritor de talla internacional y expositor sin igual. En este gran agrietamiento se pensaba que era el final del PRD, pues Bosch se llevó la crema del partido, según él, de los cuales podemos ver los desastrosos resultados de su cosecha.
16 de mayo 1978, primera elección sin Juan Bosch, con mi ayuda a nivel internacional y nacional, asumimos el poder 2 veces después del agrietamiento bajo la dirección de su alumno más aventajo, José Francisco Peña Gómez, mientras que el profesor egocentrista, nunca pisó el palacio nacional. Al contrario, por despecho mientras estaba en la oposición, en reiteradas ocasiones dijo que una junta cívico-militar era mejor que un gobierno Perredeista, ¡Que maldita barbarie!
Si Miguel y sus pueriles consejeros se atreviesen a formar tienda aparte, antes del 1 de mayo de 2012, ya todas las fuerzas vivas del partido lo habrán abandonado. No hay un solo perredeista que piense, que sin Miguel en la arena política, nuestro candidato perderá las elecciones del 2016. Todos estamos alineado con el futuro presidente HIPÓLITO MEJÍA. Vargas no tiene el bagaje necesario ni la gregariedad indispensable de un líder, de la talla de: Juan Bosch, Jacobo Majluta o la del compañero, Hatuey de Camps. No existe forma posible de que le haga nada al glorioso PRD si se marcha o lo hacemos marchar.
Yo soy perredeista-peňagomista y hablo por mi partido, no por ningún candidato. Mi sentir no es por ningún de los dos, es, por la unidad del partido de mas gloria nacional, por eso escribo así, pues mañana se irán tanto Miguel como Hipólito y lo que quedará será el PRD y sus instituciones y eso es lo que hay que preservar. Además, por la cercanía de las elecciones; la confianza depositadas en nosotros y la reagrupación que es necesaria, no se puede perder el tiempo en majaderías que no tienen sentido. Solo un enemigo del partido puede estar pensando en sandeces que nos arrastren a una tercera derrota electoral.
