Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
Boschista dice dirigentes del PLD sólo se prepararon para saquear bienes del pueblo
"Con sus acciones, Leonel Fernández y sus secuaces han ridiculizado a Juan Bosch, el más íntegro, honesto y serio de los políticos que ha parido la República Dominicana; han hecho que sus palabras luzcan disparatadas"
13 DE MAYO DEL 2012
López.Acento.com.do/Archivo.
VERACENTO SOCIAL
SANTO DOMINGO, República Dominicana.-El ex dirigente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), ingeniero Nemen Hazim Bassa, un boschista consagrado, afirmó que los peledeístas sólo se prepararon para saquear los bienes del pueblo dominicano y que, contrario a otros dirigentes políticos, actúan con cinismo y prepotencia.
En un análisis sobre el comportamiento del pequeño burgués dominicano, escrito en respuesta a un artículo de Sara Pérez, publicado en Acento.com.do, Hazim Bassaexpone:
“Los peledeistas, a diferencia de los perredeístas, cometen sus fechorías con prepotencia y arrogancia; desdoblan estadísticas, mienten, son cínicos, pero más aún, son unos teóricos indolentes que para todo tienen respuesta, atreviéndose a llamarse boschistas después de haber enterrado al fundador del partido al que pertenecen”.
“Se consideran seres supremos, sobre todo su máximo líder, convertido en la peor carga del Estado dominicano, al chuparle, como vil parásito, mientras funge como su administrador, más de 60 millones de dólares en 12 años de turismo y compras que con sus propios recursos nunca hubiera materializado”.
O todo lo dicho por Bosch es puro disparate o Leonel Fernández se ha encargado de destruir su obra. Ojalá este dilema llegue a la conciencia de todos aquellos que con sus actuaciones han contribuido a ofender a Bosch y a convertir la agrupación política que legó en un basurero
“De nada sirvieron estas palabras de Juan Bosch, aludiendo el comportamiento de la baja pequeña burguesía: "... hay un sector adscrito al frente oligárquico que le sirve de instrumento nacional de poder y al mismo tiempo aspira a integrarse en él al nivel más alto... hay un sector, probablemente el más numeroso, cuya única ambición es asegurar lo que ya tiene y mejorarlo...".
“Ese mismo ser es quien preside el Partido de la Liberación Dominicana, agrupación que convirtió en una pocilga más de las que actúan en el ambiente político dominicano, pero con características peores a las demás pues, sus miembros, formados por el profesor Bosch, se prepararon con el único objetivo de saquear al pueblo”.
A continuación el texto completo del análisis de Hazim Bassa, que saldrá publicado este lunes en Acento.com.do, en la sección de firmas:
Del entorno corriente y la baja pequeña burguesía… Comentando a Sara Pérez
«¿De dónde salieron tantos calieses en la época de Trujillo y Balaguer? No los importaron del Otro Mundo. Fue una cosecha que creció en el patio… ¿De dónde salieron los torturadores y asesinos? No llegaron del espacio sideral, sino del entorno corriente…
«En la policía dominicana no habría tantas mafias, ni asesinos y sicarios, si sistemáticamente los inculpados por excesos fueran sancionados en vez de premiados. En el gobierno no habría tantos ladrones, si no disfrutaran de impunidad -y ostensible admiración- y se aplicaran los controles correspondientes.
"Las cosas cambiaron rotundamente desde el día aquel en que, en un ridículo acto celebrado en el Centro Olímpico, lo sentaron junto al doctor Joaquín Balaguer para conformar ese pacto que Fernando Martín, alto dirigente del Partido Independentista Puertorriqueño, bautizó como “pacto con el diablo”
«Quienes roban masivamente en los gobiernos de corrupción generalizada, como el que preside Leonel Fernández, no son extraterrestres… ni gente con habilidades excepcionales… son personas “normales”… que de haberse encontrado con algunos frenos institucionales… y con vigilancia… habrían sido sastres esforzados…
«Para que se desarrollara semejante transgresor (Leonel Fernández, nh), con una concentración de poderes completamente ilegítima en sus manos, no sólo se necesitaron los manejos aportados por él mismo y la complicidad del sector social al que representa, sino la indefensión de una sociedad y la fragilidad de una estructura política…
«¿De dónde ha salido toda esta gente que politiquea activamente sin tener noción alguna de derechos cívicos y políticos y sin percibir el horror en que está envuelto el país completo? No llegaron de Marte. Han crecido en el patio. Y habrá mayores y peores consecuencias».
Hasta aquí una apretada transcripción del núcleo central del artículo de Sara Pérez (uno de sus mejores, entre tantas joyas). La misma la hacemos con la finalidad de establecer coincidencias entre lo articulado por ella, en lenguaje capitalista, y las razones que llevaron a Juan Bosch a analizar científicamente la composición social dominicana para luego crear, como solución a los males que se derivan de una sociedad típica de la baja pequeña burguesía, el Partido de la Liberación Dominicana.
«El atraso que vive la República Dominicana tiene sus raíces en dos aspectos fundamentales estrechamente vinculados uno y otro: la arritmia histórica de mediados del siglo XVI, producto del descenso en el ordenamiento social de la oligarquía esclavista al nivel hatero, y los más de 350 años de vida precapitalista que transcurrieron entre comienzos del siglo XVI y finales del siglo XIX.
«La oligarquía esclavista era el paso previo a la aparición de una sociedad capitalista burguesa; este intento de desarrollo de la burguesía vino a darse a mediados del siglo XX, lo que significa un enorme atraso en la evolución natural de la sociedad dominicana y en consecuencia una deformación entre sus integrantes; "... en lo sucesivo toda nuestra historia iba a estar condicionada por ese descenso, que sufrimos en nuestra infancia como pueblo" ("Composición Social Dominicana, Historia e Interpretación", Juan Bosch, Decimoquinta Edición, Santo Domingo, 1986, pág. 61)».
«La sociedad dominicana es el producto de una historia seriamente deformada, donde un gran número de sus integrantes ha institucionalizado el desorden, la inmoralidad, la indisciplina y la corrupción como patrones normales de comportamiento. La conducta de la baja pequeña burguesía esta regida por el afán desmedido de escalar sectores o capas superiores sin miramientos, haciendo cuanto este a su alcance para lograr, siempre en el plano personal, los lujos o formas de convivencia atípicos en una sociedad atrasada. Este afán desmedido lleva a una gran cantidad de hombres y mujeres de la pequeña burguesía a actuar en la mayoría de las ocasiones de común acuerdo con la oligarquía que sustenta el poder; "... hay un sector adscrito al frente oligárquico que le sirve de instrumento nacional de poder y al mismo tiempo aspira a integrarse en él al nivel más alto... hay un sector, probablemente el más numeroso, cuya única ambición es asegurar lo que ya tiene y mejorarlo..." ("Dictadura Con Respaldo Popular", Juan Bosch, Cuarta Edición, Santo Domingo, 1991, pág. 154)» (“Una interpretación a los ordenamientos social, económico y político en la República Dominicana…” - Marzo de 1995, nh).
Los calieses, los torturadores, los asesinos, las mafias, los sicarios, los ladrones, los corruptos… los transgresores, como señala Sara Pérez, no salieron del Otro Mundo, ni del espacio sideral; tampoco llegaron de Marte: han “crecido en el patio… en el entorno corriente”… tienen su origen en la baja pequeña burguesía, el último de los niveles que, de acuerdo con Marx, existía en las sociedades europeas, producto de la división de clases que surge por el lugar que se ocupa en las relaciones de producción.
Esas sociedades europeas eran muy diferentes de lo que era, y es hoy, la sociedad dominicana, misma que Juan Bosch analizó de forma extraordinaria en sus obras “Composición Social Dominicana” y “Clases Sociales en la República Dominicana”.
Dadas las características particulares de una sociedad de capitalismo tardío, que arribó al final del primer tercio del siglo XX como una típicamente hatera, Bosch se vio en la necesidad de llegar más lejos que Marx. Esa enorme cantidad de desheredados sociales que no tenía lugar en las relaciones de producción, según las teorías marxistas, encontró espacio en dos subclases de la baja pequeña burguesía: la baja pobre y la baja muy pobre, de las que salen todos los vicios que como sociedad exhibimos, cuyos integrantes “han crecido en el patio”, seguirán desarrollándose “en el entorno corriente” y, como es de esperarse -por no haber “sanciones para los inculpados… frenos institucionales y vigilancia-, habrá mayores y peores consecuencias”.
«El pequeño burgués de las capas baja, baja pobre y baja muy pobre, cuando adopta una definición ideológica, la alimenta con sentimientos y emociones que lo empujan a destacarse socialmente, a escalar posiciones que lo distingan; sólo le interesa darse a conocer y nada más.
«Las capas bajas de la pequeña burguesía se nutren del campesino que llega a las ciudades que, por sus condiciones materiales de existencia, es ideológicamente burgués. De ellas sale tanto el guardia y el policía como el activista político, que vota convirtiendo ese acto en una inversión que, cree él, conoce muy bien el candidato por el cual sufragó. Está totalmente convencido de que el voto que emitió fue el que hizo presidente de la República a su candidato y que este también lo cree, por lo que espera una retribución material a cambio.
«En su movilización a otros horizontes, la baja pequeña burguesía ha arrastrado hábitos y patrones de comportamiento similares a los que la sustentan en la patria de origen, pero al mismo tiempo ha seguido desarrollando nuevos vicios; por ejemplo, el de engendrar seudo defensores que claman por respeto a la comunidad, con el único fin de generar riquezas y permitirse el salto de la capa en que se encuentran a una capa superior.