El pueblo aprecia enriquecimiento de gente del poder
Este es un lugar en cual los hombres y mujeres de orientación política, podrán conocer mi sentido de lucha por una patria mejor y un porvenir más promisorio para nuestros Niños. Como político, hice lo que quizás pocos han hecho para su patria y su partido. Fui el hombre que 1978, desde el centro de información de la 30 marzo, intercepto todas las llamas del Palacio de Gobierno donde estaba Balaguer, y termino con darle el primer golpe de estado telefónico en América Latina. Sacando a
El pueblo aprecia enriquecimiento de gente del poder
Tras la llegada al Palacio Nacional del actual Presidente Danilo Medina, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha entrado en una especie de situación muy difícil a nivel nacional por el tema de la Reforma Fiscal. Fueron los actuales funcionarios morados quienes a inicio de Gobierno empezaron a informar al pueblo de que había un déficit muy preocupante en las finanzas del Estado.
En principio las autoridades principales ni siquiera dieron el dato de hasta dónde era el monto.
Con el paso de los días fue que se supo que era de RD$187 mil millones.
La gestión del señor Medina tuvo que exponer la realidad.
Lo hizo, al parecer, porque había que buscar la justificación-motivación para el aumento de los impuestos.
El asunto es que esto afectó directamente a la gestión pasada del doctor Leonel Fernández.
El problema mayor no radica sólo en haberse sobrepasado en el gasto, sino en la gran sospecha que hay acerca de en qué se hizo la inversión.
La gente no percibe que el hoyo se produjo por la educación, la salud, la seguridad social y ciudadana, la agropecuaria y las medianas y pequeñas empresas, entre otros renglones vitales para el bienestar y desarrollo del país.
El pueblo lo que aprecia es el gran enriquecimiento vulgar de gente del poder y que ayer vivía de manera muy sencilla.
Pretender llevar a la gente a pagar más dentro de un contexto de tantas sospechas lo único que hace es levantar enojo y desprecio.
Fernández quiere hoy aclarar y enrumbar todo por la vía de más recursos para mejorar la calidad de vida, pero ya es demasiado tarde.
O fue un gran error de los estrategas peledeístas o a alguien le conviene lanzarle lodo a la antigua gestión.